SANTA MARÍA DE LAS POSAS Y LAS POSADAS DE ABENFUT EN CAMPILLO DE LLERENA, BADAJOZ.

Aproximadamente a unos 8 kms de Campillo de Llerena están los restos de lo que fue esta ermita o quizás parroquia del lugar, hoy en día embutida dentro de una construcción que atiende a una vivienda, lo que llamamos un cortijo, está junto al arroyo de Santa Maria que le debe el nombre a esta ermita seguramente. Es un bello paraje en un alto, con buenas vistas del entorno lleno de naturaleza típica de la dehesa Extremeña.

Es una ermita sencilla, con elementos mudéjares por su ladrillo y también góticos según podemos ver en unos sillares de granito que hay colocados en la puerta, también tenia dos puertas, nada habitual en ermitas santiaguistas (Orden de Santiago) como lo es esta, una de esas puertas está tapiada. Su construcción es en mampostería, observando incrustados sillares y restos de fustes en sus paredes no sabemos si en alguna reforma posterior o a la hora de hacer el cortijo. Desconozco el interior de la ermita por no verlo por lo tanto no puedo hablar de ello.

Evidentemente aquí debió existir un conjunto de casas, quizás un despoblado, hay documentos que dejan evidencias de ello, tampoco sabemos el origen exacto de cual es la época más remota en la que se edificó por primera vez en este lugar, pero hemos visto restos de un conjunto en ruinas y sobre todo un suelo a escasos metros del lugar muy burdo en piedras, que evidencia que allí existió alguna construcción, esto es muy frecuente en lugares despoblados y arrasados.

Aunque evidentemente debió existir una iglesia o ermita en el siglo XIII los documentos que tenemos nos hablan de finales del siglo XV, concretamente de 1494 hasta principios del del siglo XVII, 1604.

Puede que que las puertas del tabernáculo estuvieran decoradas con imágenes de la Anunciación y la Natividad, y puede que el altar y gradas se usaran azulejos.

Todas las dependencias y corrales del cortijo actual, se aprecian también son muy antiguos y no descarto alguno este aprovechado de alguna edificación del antiguo poblamiento, pues es típico hacer ese uso.

El nombre de la ermita es toda una curiosidad mi hipótesis es que Posas viene de posadas, que en Extremadura castizamente se llamarían (posás). Luego el tema Esposas ya no puedo cuadrar pero quizás de (Exposás) también en extremeño, lo que fueron unas posadas.


Las Posadas de Abenfut:

Situadas al Noroeste del término municipal, en el camino a la finca Las Casillas (nombre muy significativo por el tema del despoblado que hablaba más arriba), también conocido por el antiguo camino a Zalamea, está este cortijo conocido por el cortijo de la Esposa.

En el año 1230 (coincide con la toma de la ciudad de Badajoz por las tropas leonesas a los musulmanes por Alfonso IX), estas tropas leonesas de Alfonso IX cercaron la ciudad Mérida. Enterado el rey musulmán de Sevilla envió en su auxilio un poderoso ejército al mando del poderoso caudillo Abenfut que urgentemente se puso en camino y en pocas jornadas llegó a la villa de Amante, donde pernoctaron, preparándose para el ataque. Al mismo tiempo el rey Alfonso cruza el Guadiana por la noche y cae por sorpresa sobre el ejercito musulmán asestándole un devastador golpe que le obliga a huir en desbandada. En su retirada llegó a unas posadas que había junto al arroyo de Santa María, en la zona del mismo nombre limitando con las Casillas, donde descansan varios días después de la enorme galopada. Abenfut reunió lo que le quedaba de su ejercito y siguió su repliegue hacia el sur, a partir de este momento al lugar se le conoció por "Las posadas de Abenfut", edificándose una enorme ermita pocos años después bajo la advocación a Santa Maria de las Posas.

Diez años más tarde en estas posadas se firmaron los documentos para delimitar las lindes entre las Ordenes de Santiago y Alcántara.


"...El monte de Val de Campiello es buen monte de oso, et de puerco en tiempo de la lande. Et es la vocería por encima del camino, que va a Sancta María de las Posas. Et es la armada de yuso deste camino que va a Sancta María de las Posas contra Peña Lobal: et otra vocería a las espaldas de esta armada en el altura, que aunque pase del armada,quel tornen otra vez al armada. (Libro de la Montería de Alfonso XI).


Nuestra Señora de las Posas o de las Esposas: Santa María de las Posas estaba edificada en los asentamientos de lo que fueron las posadas de Abenfut como se dijo más arriba en 1230 (parece ser que Campillo se fundó en 1234, aunque existen asentamientos anteriores que hablaremos en otra publicación) la construcción de la ermita tuvo que ser posterior aunque dentro del siglo XIII, el sitio se llama Santa María, el cortijo hoy día es de los herederos de Matilde Nogales Ortiz, es probable pasara a manos privadas a través de alguna desamortización.


Las malas condiciones edafológicas y sanitarias aconsejaron el abandono de algunos templos, según vemos en Nuestra Señora de las Esposas, situada entre Campillo y Retamal: "...Antiguamente fue parrochia de la población que allí avía e por ser el lugar malsano se despobló e los moradores se repartieron e abinzaron en las dichas dos villas." (posiblemente por las epidemias de peste negra que hizo estragos en toda Europa en el siglo XIV).


A principios del siglo XVI los hermanos de Santa María de las Esposas "los días de sus comidas y bebidas (no comían todos los días), comían y bebían en dicha ermita". Para corregirlo se ponía un apremio de 30 mrs.


(1508) "...del tamaño de mediana mujer..." refiriéndose a como debía ser la imagen de la Virgen que se custodia en Santa María de las Esposas de Campillo.


En el siglo XVI se hizo una gran reforma, su construcción se debe a un tal Juan de Cuellar (también se sabe que trabajó en Hornachos), que la hizo por su jornal y no por su destajo " ...pues hizo dicha capilla y dio buena cuenta de ella". La construyó de una nave de arcos de ladrillo y cubierta de madera según lo estipulado por los visitadores generales en el año de 1550.

Dice lo siguiente: " el dicho visitador mandó al dicho mayordomo que desde luego comiençe a llegar los materiales neçesarios para la dicha obra y llegados la prosiga de manera que se faga de una nave que corresponde a los miembros, capilla mayor... la cual obra debe ser fecha de ladrillo para que sobre ellos se faga la techumbre de madera".

Con la misma fecha de 1550 está documentado que existía en esta ermita una grada central de azulejos. Según cuenta el escribano " tiene...el altar mayor de ladrillo chapado de azulejos quitado en alguna parte." evidentemente reaprovechados. (Es un caso único según parece en las ermitas santiaguistas de la provincia, pues debió haber algún taller alfarero por la zona).


...o la transformación de Santa María de las Esposas y San Salvador (ambas en Campillo de Hornachos) al sustituir sus plantas iniciales de dos y tres naves, respectivamente, por otras de una.


Igualmente se cuida escrupulosamente la infraestructura de los cultivos de regadío, el abastecimiento de agua. En Santa María de las Esposas se ordenó en 1552, ordenar los caños y canalizaciones de agua antes de que fueran dañados por la sequía. "Otrosí mandaron que los caños por donde va el agua de la fuente a la huerta, que están maltratados y tienen necesidad de adobar, y de no hacerse, los arboles de dicha huerta reciben detrimento por no se regar, que el dicho mayordomo los haga aderesçar e reparar de lo necesario de arte; d que vaya el agua de la dicha fuente por ellos a la dicha huerta como antes solía ir".


(1574) También en Santa María de las Esposas en Campillo de Llerena se decidió invertir el dinero obtenido con la venta del ganado y la explotación de las colmenas en la compra de estos bienes inmuebles, por tener un buen heredamiento de tierras. Al propio tiempo se evitaban de este modo, los fraudes de que eran objeto los bienes enajenados porque como afirman los visitadores, cada día andaban de mal en peor, perdiéndose y aún no en renta lícita.


Medidas disuasorias se adoptaron en Santa María de las Esposas: "si manadas de ganado entrare de sesenta cabezas arriba pague trescientos mrs. para ella y dende abaxo  al respecto, e si fuere res mayor pague un real", santero y mayordomo estaban encargados de evitarlo. Quince años después se reitera el mandato, ahora doblando la multa a 600 mrs. a pagar por todo aquel que entrase en la huerta en busca de hierba o fruta.


En el ejercicio del oficio de la ermita de Santa María de las Esposas, situada entre Campillo y Retamal de Llerena, presenta una peculiaridad única e irrepetible: fue ocupado por mayordomos pertenecientes a estos dos concejos. Es la singular historia del edificio y el factor determinante, pues fue en origen iglesia parroquial de una villa que se despobló por hallarse situada en un lugar insano, repartiéndose los moradores entre las dos localidades. No obstante, dejaron en poder de la ermita, tierras, huertas y alamedas suficientes para amparar los gastos de su mantenimiento, "cuya renta siempre se puso en poder de dos mayordomos, nombrados por los concejos de dichas villas, cada año uno... Los cuales los gastaban en edificios y reparos de la dicha iglesia e ansi era muy visitada de los dichos pueblos e otros comarcanos por la devoçion que tenían".


" Tiene un cuerpo de casa de piedra y ladrillo y tapieria, la cual tiene necesidad de repararse para en que pueda estar un ermitaño que tenga cuenta con la limpieza de la dicha iglesia y tener lumbre para cuando viene el capellán a decir las misas".


Nuestra Señora de las Esposas, antigua iglesia parroquial, los curas de las dos villas anexas parte de su renta iba "con cargo a dijexen dos misas cada semana en la dicha iglesia por las animas de las personas que dieron dichas tierras".


En 1604 hay un mandato del Sr Obispo para la conservación de la ermita: "Otro si por cuanto el caudal que tiene Nuestra Señora de las Esposas esta adjudicado a los curatos de esta villa y la de Retamal con la obligación de tenerla bien preparada de todo lo necesario así de paredes, maderas, telas como altar y ornamentos... no está en forma decente y por que conviene que lo esté, mando que el cura de esta villa a lo más dentro de ocho meses, junto con el Retamal acaben de concluir los reparos, encalándola y adecentándola de todo lo necesario y poniendo el altar con toda decencia y aseo para que se pueda celebrar el Santo Sacrificio de la misa, y si pasado el plazo no se ficiere da la comisión a Francisco Nuñez, presbítero de esta villa, que embargue todos y cuales quiera de ermita y los ponga en deposito para realizar las obras".


Con respecto al cuidado y limpieza de la ermita, se especifica en los libros de visita a la ermita donde frecuentemente se alude al cargo y a la figura que tienen los santeros, " limpieza y guarda de dicha iglesia, de limpiar y barrer la dicha ermita". Se le reconoce una función imprescindible por que en caso contrario "la iglesia estaría sucia y maltratada".


En Santa María de las Esposas (refiriéndose al santero) "posee hasta dos fanegadas de tierra de las que están alrededor de la dicha iglesia porque las pueda labrar y sembrar y entretenerse para que tenga el dicho cargo".


En 1720 el Obispo en visita pastoral recomienda a los párrocos de Campillo y Retamal, que disfrutaban sus rentas, a que la arreglasen por encontrarse en muy mal estado. Quince años después debió de caer la techumbre, dándole de plazo al cura de Campillo seis meses para la reedificación, como era su obligación, subastando para ello unas tierras del curato de Retamal.


En 1791, el 6 de abril, en los interrogatorios de la Real Audiencia, en Campillo nos dice el capellán Juan Ignacio Moreno: "Ay vestigios de otra ermita que le llamaron Santa María de las Esposas a la distancia de una legua, cuya imagen se conserva en la ermita de Santa Ana cuyas tierras están destinadas a los beneficios curados de esta villa y la de Retamal, con la carga uno y otro en la reparación de la dicha ermita de Santa Ana.


En 1842 de nuevo se encontraba en estado lamentable ordenando el Obispo se trasladase la imagen a la ermita de Santa Ana, por no poder reparar la ermita. La imagen de esta ermita tampoco a podido llegar a nuestros días.


Pascual Madoz entre 1846 y 1850 habla de las ermitas de Campillo, y nombra a todas, pero a esta la llama la Ermita Arruinada. (nos podemos imaginar en el estado que se encontraría y tampoco tenia que tener claro el nombre), pero si especifica que se encuentra a una cierta distancia del pueblo.


Se encuentran inscritas en el inventario de Arquitectura Vernácula de Extremadura de la Consejería de Cultura y Turismo.


Agradecimientos a mis grandes amigos Joaquina Boceta Navarro y Emilio Garcia Mena, y a toda la familia Boceta Navarro.

José Antonio Hinchado Alba.