LA DESTRUCCIÓN DE PUENTE AJUDA. EL CERRO DE LAS BATERÍAS Y EL DESAPARECIDO FORTÍN DE BRAGANZA.

Entre la villa de Olivenza y Puente Ayuda hay la considerable distancia de 14'3 kms, y un río detrás que aislaba Olivenza del resto del país, todo un espacio estratégico y a la vez un talón de Aquiles como al final pasó. Otro fallo monumental del ejercito portugués fue el no fortificar el que hoy se llama Cerro de las Baterías, donde se colocaron varias piezas de artillería (baterías) dentro de un fortín terrero en la cima, que destrozaron con sus proyectiles el Fortín de Braganza.

Dominado el puente, la vía de comunicación y aprovisionamiento de tropas, municiones y víveres estaba rota, y Olivenza quedaría a merced del ejercito español, como paso doce años después, Olivenza fue asediada y luego rendida.

Hubo una propuesta en el siglo XVI, de Antonio de Sequeira al rey D. Manuel para hacer una nueva Olivenza junto al río Guadiana, junto al puente, pero aquella iniciativa no arraigó y lo que se hizo fue fortificar la actual villa, con demasiados errores dentro de las normas de poliorcética.

En el mapa y Corografia de Bernabé de Gainza Allafor de 1658 se puede ver perfectamente reseñado el fortín de Braganza "Fte de Breganza demolido y el Puente en Otte. de 1645" (el cinco final confunde con un cuatro) y también señala al Cerro de las Baterías con una "Z".

Del fuerte de Braganza no nos queda hoy resto alguno, pero del Cerro de las Baterías se puede visualizar todavía hoy día un fortín de tierra en lo más alto del cerro, su forma es cuadrada o quizás rectangular y dentro se colocaban las piezas de artilleria, es difícil de precisar por la abundante vegetación in sutu, lleno de árboles, arbustos y maleza, ni que decir tiene por que se llama actualmente Cerro de las Baterías. Este cerro se encuentra junto al puente en el lado español.


Jerónimo de Barrionuevo nos cuenta en el siglo XVII, los planes del ejercito español de Felipe IV, con respecto a la estrategia a seguir para aislar a Olivenza, privándola así de la llegada de refuerzos, municiones y viveres, el Marqués de Leganés sabia que había que tomar el puente como medida de estrategia, primero atacó el fuerte de cabeza de puente, y posteriormente dominó todo el puente, todo esto lazando descargas artilleras desde el cerro de las baterías en el año de 1645.

"conquistar el Fuerte de Braganza, qué cubría el puente de Olivenza, sobre la ribera siniestra de Guadiana y la fortaleza de la torre de la puente. No sólo para dar facilidad al sitio de Olivenza, sino para cortar al enemigo los socorros de Portugal a la parte del país de Guadiana acá, por ser el paso único que en las crecientes del río y en caso de que campe nuestro la ejercito tenía"..." se tomó resolución en deshacer primero el fuerte y el puente, cómo se hizo, por parte de la infantería y lo principal volándose con minas, cómo se hizo, hasta dejarlo en la última ruina y deshecho de manera que no se conoce lo que fue obra tan insigne".

Doce años después en 1657 cayó la plaza de Olivenza, tras un asedio de 50 días, defendida por Manuel Saldaña.


Luis Alfonso Limpio Píriz cronista de Olivenza nos cuenta lo siguiente: por un testigo y protagonista directo de los acontecimientos de aquellos días Luis Marinho de Acevedo sabemos que una de las primeras medidas que en 1641 tomo Martín Afonso de Melo gobernador militar del Alentejo fue la fortificación.  

"... del puente por que si los castellanos se hiciesen señores de él, dejaban Olivenza cortada por esta parte principal solamente pudiendo ser socorridos por el vado de Juromenha". (Azevedo 1644), (traducido). De acuerdo con el ingeniero Sebastián Pereira de Frías, tomó la decisión de sustituir un arco de cada lado, por puentes levadizos, pidiéndole al rey instalar en los alto de la torre "algunos cañones de bronze que colocados en las dos entradas amenazasen a los que quisieran entrar".  Accedió el Braganza a su pedido, con 50 hombres de guarnición bien previstos de munición y víveres, "la torre se cerró con sus puertas".

Pero Martín Afonso de Melo, sabía que estas medidas no pasaban de provisionales, ya que la mayor amenaza para el puente eran los padrastros que lo dominaban por completo, se proyectaron dos reductos, al uno y otro lado del río unidos al puente por un camino cubierto, sometido el proyecto a la aprobación del Consejo de Guerra, se le hizo ver al rey que aquella solución en realidad lo que creaba era aún más problemas.


"sí el enemigo quisiese impedir la obra, y aniquilar a los que ellos trabajasen, lo podía hacer con poco empeño, porque para defendernos era necesario tener un escuadrón formado, en un cazo de que los reductos hiciesen, y se plantasen en ellos artillería, podía el enemigo destruirla y con ella batir el puente sin valerse de la suya; y cuando no se le metiese, no era suficiente la torre del puente para poder guarnecer ambos reductos, los cuales en falta de tantas dificultades, se habían de hacer los padrastros más próximos qué hacían inferiores a otros de que se podían batir, y eso era dar armas a nuestros enemigos, y arriesgar la reputación que debíamos conservar". (Azevedo 1644). (Traducido).


A pesar de los problemas, a cual mayor, que la topografía presentaba para dotar al puente de una corona artillera de seguridad, los portugueses, después de la batalla de Montijo de 1644 intentaron construir los dos fortines.


"Fue dar principio a esta obra el general de artillería don João da Costa, y llevó consigo al padre João de Cosmander que diseñó el fortín de la otra parte del río y le dio principio, estando ya la obra casi levantada salió el enemigo de Badajoz con 2000 infantes y 1500 caballos, y como el fortín no estaba en estado terminado para proteger a la guarnición y para la defensa, llegaron los castellanos sin que don Antonio Ortíz pudiese impedirlo porque tenía orden para no salir de noche, por evitar algún peligro, el Conde de Alegrete resultó lograr el intento propuesto, y en previsión de materiales, mando 600 infantes a don Antonio Ortíz dando orden a Monteiro-Mór para que le diese protección con la caballería, con estas pretensiones se acabó la obra". (Ericeira 1945). (Traducido).


Como era de esperar los españoles no se quedaron de brazos cruzados. El puente era su principal objetivo; por allí habían pasado el 7 de septiembre de 1643 para conquistar Alconchel y Villanueva del Fresno 14000 hombres, 12000 infantes y 2000 jinetes, además de:


" 8 piezas de 7 y 9 libras, 250 carros, 650 cabalgaduras, que transportaban municiones, picos, palas, palos y otros instrumentos para abrir trincheras... con lo más necesario de artillería...y cantidad para el aprovisionamiento del Ejército". (Varela 1900 y Vieira 1993). (Traducido).


De manera que en la campaña de 1645 el marqués de Leganés se propuso destruir el puente; la finalidad de esta acción era triple: asfixiar Olivenza para luego poder sitiarla y rendirla más fácilmente; evitar el aprovisionamiento logístico portugués a toda la margen izquierda del Guadiana; ser dueño del vado de Malpica para poder doblar sus efectivos. La toma del fuerte y de la torre del puente fue tarea fácil teniendo en cuenta la enorme desproporción de fuerzas; mucho más difícil fue ya destruir la torre del puente, tarea en la que todo aquel ejército consumió casi 20 días.


"A 20 de octubre marchó el Sr Marqués de Leganés de Badajoz con 6500 infantes y 1800 caballos, llegamos el sábado 20 del dicho a Telena lugar nuestro y derrotados a las cuatro de la tarde, dónde se hizo alto, y luego se marchó sobre el puente de Olivenza cuya defensa constaba de un Fuerte Real, que en opinión de los que lo entienden se podía defender más de 15 días, distante de la dicha puente un tiro de arcabuz, en medio de la puente también había un torreón de piedra alto, muy ancho, antiguo y aterraplenado, con una pieza de bronce que tiraba 5 libras de balas cuya defensa estaba en 40 hombres mosqueteros, con un alcaide por cabo en el fuerte y no había artillería porque casi no la había menester según dicen muchos, pero entiendo que no le hubiera hecho estorbo el tenerla, tenía de guarnición el tal fuerte real 117 hombres, dos alféreces y un capitán, que después de rendidos se me entregaron a mí, para que yo les nombrara convoy y marchasen a Badajoz con un corto número de caballería, y así se hizo pelearon solo 6 horas sin matarnos más que dos hombres, los del puente no sé quisieron dar hasta otro día de dónde salieron también rendidos sin matarnos nadie. En el ínterin qué sé trataba de demoler el fuerte y puente minándola, cosa importantísima para los designios del enemigo y el Sr Marqués de Leganés en arruinarla, por ser la llave y defensa de los lugares que tiene Portugal en esta otra parte de la ribera del Guadiana, sin que tengan otra para poder pasar a socorrerlos, y en que apenas hay esguazos en tiempo de invierno, como digo en el ínterin que se hacía en las minas y hornillos para volar la que según su fortaleza se gastaron 19 días ...etc". (Melchor de Cabrera, abogado en los Consejos).


Un canónigo de la catedral de Badajoz, anónimo corresponsal del Padre Rafael Pereira, jesuita en Sevilla, ofrece muchos más detalles sobre la toma del fuerte y del puente, ingentes provisiones que albergaba en sus galerías y resistencia que ofreció la fábrica la pólvora:


"La puente ha dado tanto que hacer que se han gastado 15 días para derribar el ojo principal, y para derribarlo se hicieron más de 70 hornillos, qué piezas le arrimaron 6 y las despedía arrojando la pelota, que ni aún señal le dejaba; el domingo no habían acabado de derribar los postes del medio, teníanle hecho dos minas reales y dentro de ellas 20 arrobas de pólvora, hoy martes está ya derribada".


VERSIÓN ESPAÑOLA Y PORTUGUESA DE LA DESTRUCCIÓN DE PUENTE AJUDA EN 1645.

ESPAÑOLA:

Salió a campaña el Marqués con dos intentos; primero hacer oposición al ejército del enemigo, y otro a conquistar el fuerte de Berganza, que cubría la puente de Olivenza, sobre la ribera siniestra del Guadiana y la fortaleza de la torre de la puente, y deshacerle en razón de las sutiles consideraciones que en este caso concurren, no solo para dar facilidad al sitio de Olivenza, sino para cortar al enemigo los socorros de Portugal a la parte del país del Guadiana acá, por ser el paso único que en las crecientes del río y en caso que campe nuestro ejército tenía, a cuyo abrigo pudiese pasar y doblarse para este efecto.

Aquella noche del sábado 21 de octubre llegó el Marqués a vista del fuerte de Berganza, y se ocuparon los puestos y avanzó la artillería, cubriendo la batería en una eminencia, a tiro de arcabuz del fuerte. A la mañana se hizo llamada al gobernador de él, y habiendo respondido en resolución que quería pelear empezó a obrar la artillería y nuestra infantería con toda resolución, que conocía del enemigo a las cuatro y media de la tarde hizo llamada y se rindió el número de 116 hombres, dejando el fuerte grandísima cantidad de víveres municiones y pólvora, cuerdas y balas y una pieza de artillería de bronce.

 Luego se hizo llamada al gobernador de la torre del puente, qué respondió desvanecido en aquella era una plaza real y que así había de pelear hasta morir. Verdaderamente lo era el puente de la más suntuosa y fuerte fábrica que es posible decir; estaba cortado en dos puentes levadizos, la torre era de increíble fortaleza costando su grueso de 14 palmos regularmente de sillería, en que por ningún caso hacía efecto la artillería, excepto en los parapetos altos, y sin embargo la resolución del ataque y en primer lugar la justicia de la causa, conociendo de la misericordia de Dios el buen suceso, se rindió el lunes siguiente a nuestras armas, saliendo con el cabo 43 soldados, 3 capitanes y un ayudante, que se enviaron presos a Badajoz, cómo se había hecho a los del fuerte, estando la torre también prevenida como aquel de municiones y víveres, y con una pieza de artillería de bronce de 13 libras de bala.

 Conseguidos estos efectos tan considerables con la facilidad que se ve, y el deseo del Marqués se extendiera a mayores cosas si los medios fuesen adecuados a las empresas de su ánimo; más no pareciendo conveniente desamparar la demolición de ellos, se tomó resolución en deshacer primero el fuerte y el puente cómo se hizo, parte por la infantería y lo principal volándole con minas, como se hizo, hasta dejarlo en la última ruina, y deshecho, de manera que no se conoce lo que fue obra tan insigne, qué hay tradición de haberse gastado en su fábrica más de 500.000, después de 40 años de tiempo. Mientras duraba la demolición de la torre la tuvieron los molinos que los enemigos tenían en la riberas de Guadiana, que se los derribaron y deshicieron todos, que experimentarán presto no solo su descomodidad, sino el error y su ceguedad y torpeza, cómo nos lo dicen prisioneros y rendidos. (Relación de la entrada de nuestro Ejército en Portugal. Cartas de la Compañía de Jesús sobre los sucesos de la Monarquía).


PORTUGUESA:

Como siempre se temió que el enemigo viese derrumbarnos el puente de Olivenza, que era muy necesaria para pasar de Olivenza, ordenó mandar a hacer un fuerte en un cerro que había a la a la otra parte del puente, donde el enemigo podía batir el puente con la artillería, y así comenzó a trabajar en ello con gran cuidado, que en breves días fue hecho, y luego dijeron que no era seguro y que no tenía una muralla firme, cuando estuvo hecho metieron una guarnición con un capitán muy valiente como jefe, tanto que el enemigo vio el fuerte hecho hizo fuego y se determinó arrasarlo y derrumbar el puente y así comenzó luego, el enemigo salió a campaña con un coste de 5000 infantes y 2000 caballos con todos ellos fue con lo que pudo hacer daño a Portugal, ellos venían con el Gobernador el Marqués de Leganés que era un buen soldado y venía por general de caballería el Barón de Birimguel que era otro demonio.

La primera cosa con que el enemigo embistió fue contra el fuerte y luego con la batería de artillería que tenía el fuerte, tenía un punto negro qué es un padrastro junto a él y como la artillería era gruesa hacia gran efecto porque desacia arena como sal, y así pudo de nueve a diez días deshacer la muralla y luego podían entrar carros y carretas dentro de ella, luego como lo vio bien abierto con mucha gente menos de la que estaba dentro, tomo luego posesión de ella y en misma hora arrasó como si tal fuerte allí no estuviera, tomó la gente que estaba y la mando a Badajoz,  que eran 60 hombres de los cuales 40 murieron.

Así es como el enemigo tuvo la diligencia del fuerte, luego batía con la batería al puente, desde el desde el mismo cerro donde la batería atacaba al fuerte, desde el mismo batía al puente. Supuestamente que él era muy fuerte y no tenía remedio unas veces tenía contra sí artillería más no la artillería derrumbarse el puente y le hiciese daño más tenía una muy grande torre en medio que siempre tenía compañía de infantería de guarnición, con un capitán natural de Olivenza por nombre João Domingos qué bien mal obró en tal ocasión, que se entregó antes de que viniese algún refuerzo. Finalmente el enemigo dio luego con la torre que era rígida en el puente, en sus almenas de la muralla peleaban encima 50 hombres la parte de arriba y quedaron pecho descubierto y no tenían remedio ninguno, como el capitán vio el poco remedio que tenía mandó un aviso al enemigo de que se quería entregar dándole buen cuartel el enemigo. Y así como esta torre trato de derrumbar para que nunca más pasasen por ella comenzando a querer derrumbar la con artillería pero no le hacía nada, con todo eso entro como un artificio más cruel que era de minas y comenzó a hacerla en los pilares de los arcos y fueron hechas estas cosas con barriles de pólvora y dándole fuego, dio con dos arcos enteros y parte de otro de manera que hizo que no se podía pasar de ningún modo ni nunca más, se conservó ni conservará, ni atravesará pues era necesario un poder grande para asistir de nuevo, que no se pudo hacer en 4 meses por bien que trabajase y no hay duda de que fue de gran falta así de Olivenza como de Elvas qué es una grandísima conveniencia y muy bizarro puente, que tenía 400 almenas por banda, con aquella torre muy grande y una locura que podía pasar cuatro coches emparedados a ella sí bien hechas muy comprimida esto hizo el camino de ahí por delante siempre por Juromenha". (Matheus Roiz, Coimbra). (Traducido).


Poco más se obró en la campaña de 1645; según el padre Antonio Vieira una campaña desafortunada ya que consistió en "el enemigo gastar un ejército en el puente de Olivenza que rompió y en ganar un reducto que defendian 40 hombres siendo rechazado dos veces en Juromeña". No quedo más remedio que volver a los antiguos procedimientos: "poco después de Pascua se tuvo noticia de que un convoy del enemigo que iba Olivenza por unas barcas que han hecho" aprovechando los meses de estiaje en qué Guadiana era fácilmente accesible a vado, Olivenza fue utilizada como base de atrevidas expediciones de saqueo contra el flanco meridional de Badajoz.


Con todos estos antecedentes se comprende que después de la tentativa frustrada del marqués de Leganés en 1645 repetida en 1648, Olivenza se rindiera finalmente a las armas españolas comandadas por el Duque de San Germán el 30 de mayo de 1657, factores decisivos de la capitulación fueron tanto la destrucción del puente como el foso natural del río unidos ambos para impedir la llegada de socorro a los sitiados.


RESTAURACIÓN Y NUEVA DESTRUCCIÓN:

Cuatro años se tardaron en reconstruir lo que el Marqués de Leganés destruyó en 15 días, aparte de los dos arcos centrales, podemos suponer que se reconstruyó también la torre y los dos arcos de cada estribo que al inicio de la Restauración (guerra) los propios portugueses habían sustituido por puentes levadizos, es indudable que los dos arcos de circunferencia rebajada con materiales de ligación de apariencia más reciente testimonia la restauración del gobierno de don Pedro II. (Miranda 1993).


Durante los 4 años seguidos que duraron las obras, la feligresía de Ajuda experimentó un notable aumento de población... pero en vez de corregir el vicio de origen, en vez de dotar al puente de una corona artillera de seguridad, en vez de extraer de la pasada guerra la lección pertinente se optó por reponer sin más lo que había, reincidiendo en el defecto de ubicar un paso estratégico bajo el cual fuego cruzado de dos colinas próximas, error fatídico que Portugal muy pronto no tardaría en pagar caro... Portugal se unió a los aliados en la guerra de Sucesión... no habían pasado por tanto 3 años de la reconstrucción del puente cuando el 1707 sufre el primer ataque de las tropas del Capitán General de Extremadura, la historia con distintos nombres y distintas fechas volvió a repetirse, esta vez era el Marqués de Bay.


"marcho Guadiana abajo para combatir el puente de Olivenza asestándole algunas piezas de artillería pequeñas... el capitán que gobernaba la torre de dicho puente fue muy tímido o poco soldado aguantando solamente 2 días de combate se rindió, pudiendo haber peleado muchos más pues tenía todo lo necesario para su defensa". (Palha1906). (Traducido).


No obstante los portugueses lograron rehacerse, respondieron a la ofensiva recuperando el puente, que el Marques de Fronteira encontró solamente con algunas ruinas en las torres y defensas con los arcos ilesos, en 1709 Olivenza sufrió un nuevo sitio previamente fueron borrados no los dos, sino los seis arcos centrales del puente, con qué disgusto no sentirían los oliventinos y las autoridades portuguesas, como las mechas aplicadas a los hornillos de pólvora hacían volar por los aires aquella obra recién construidas, que tanto tiempo y dinero había consumido, destruyendo el puente se atacaba al enclave de Olivenza en su conjunto defensiva y ofensivamente, siempre por delante de Badajoz, Bay con saña le allanó el camino a Godoy; los huesos de Antonio de Sequeira una vez más debieron revolverse de rabia en su tumba, un contemporáneo de los hechos cuenta lo siguiente:


El día 17 de mayo del dicho año, marchó nuestro ejército a Elvas pasando por Caya con 6 barcas en puente que se condujeron de Badajoz, de las que habíamos ganado a los enemigos y se acampó cerca de la Atalaya de la Tarriña, haciendo toda hostilidad a los campos y mieses cuya tala duró tres días, el enemigo ocupó el puente de Olivenza con las reliquias que le quedaron de su derrotado ejército (alusión a la batalla de La Gudiña) y el Marqués de Bay le fue a buscar, no le quiso esperar el enemigo retirándose a Juromenha, plaza suya puesta sobre una eminencia, que por la falda riega el caudaloso Guadiana habiendo los enemigos abandonado el puente de Olivenza, le puso el Marqués guarnición y le pasó con su ejército encaminándose a Olivenza, escoltando el paso con 800 caballos el capitán don Manuel De Silva y Figueroa con otros destacados, sin oponerse los enemigos que estaban avistados ni chocar las partidas con estos fundamentos bloqueó el marqués la plaza para conquistarla por hambre, pareciole al Marqués de Bay de gran consecuencia el mandar volar el puente de Olivenza por estorbar los socorros y convoyes a Olivenza y los ejecutó volando le 6 arcos principales...


Voladura del puente en La Gaceta de Madrid:

"El día 2 resolvió el Marqués hacer saltar el puente de Olivenza que tenía minado, lográndose con tanta felicidad, que los seis arcos principales quedaron enteramente arruinados, manteniéndose el Ejercito en el bloqueo, con noticia cierta de la gran escasez, y economía con que la plaza se reparten los mantenimientos; y el Ejército de los enemigos se mantenía en su campamento fuerte de Juromenha sin haber hecho hasta ahora movimiento alguno". (Gaceta de Madrid 11 de junio de 1709).


Con la destrucción del puente, los españoles hicieron unas coplas ridiculizando el hecho a los portugueses, no tardaron mucho estos en contestar con otras devolviendo la afrenta, las portuguesas fueron hechas por el Doctor Antonio Barbosa Bacelar en 1740. (No las pongo por no considerarlas un documento de interés).


Victoriano  C. Parra nos cuenta lo siguiente: 

En la sublevación de Portugal, dispuso Matias de Alburquerque, Conde de Alegrete, que el jesuita Cosmander le fortificase, encargando su defensa al Maestre de Campo Antonio Ortíz, pero el año siguiente, después de dos días de combate, se apoderó el Marqués de Leganés del fortín de San Antonio y del castillo o torre del puente, minando a este la mayor parte de sus arcos el 27 de Octubre de de 1644, para evitar la comunicación de esta plaza con las del otro lado del Guadiana, equivocándose Lima al decir que fue en 1668.

Después de la paz, y por Alvará de 27 de agosto de 1683, se impuso un reis en cada libra de carne, de pez y cuartillo de vino, (real del puente) para atender a su reedificación, a la que debían concurrir con el mismo impuesto Elvas, Campo Maior, Villaviciosa, y Estremoz, como interesados en el paso del río, y se compuso en efecto, sino todo al menos en parte, pues en 1705 dirigían la obra los sargentos mayores de Ingenieros Manuel Mejías de Silva y José de Sande Vasconcellos.

La guerra de sucesión a la Corona de España, fue también infausta este monumento de la grandeza de su fundador, porque volvió a ser arruinado en 1709, sin duda por las tropas del Marqués de Bay, que gobernaba las armas españolas en el Alentejo. La paz de Utrech dió a Portugal, como a las demás potencias beligerantes algún respiro para atender a la reparación de los destrozos ocasionados por una guerra de 15 años, volviéndose a cobrar por entonces la imposición de 1683, como se infiere del oficio pasado al presidente de la Cámara de esta villa por el corregidor de la comarca de Elvas, José Francisco Javier Lobo Peranha, fecha 26 de marzo de 1796, acompañando otra del general de las armas de la provincia, Fernando Da Costa de Athayde, en que manda remitir a la Tesorería General todo el dinero recogido con este fin, pero los fondos debieron invertirse en otro objeto pues la campaña de 1801 encontró el puente en el mismo estado en que se halla, con cerca de 445 pies de minas correspondientes a los 6 arcos más inmediatos al centro, por la parte de España y muy maltratada la torre.


José Antonio Hinchado Alba. (Traducciones hechas por un servidor).