Historias, hallazgos y denuncias X.


X.1 Badajoz en 1968.

Magnifica fotografía del Casco Histórico de Badajoz, donde se puede apreciar, gran parte del cinturón abaluartado de la ciudad, y algunas construcciones hoy día desaparecidas, por mala gestión urbanística, como el convento y cuarteles de San Francisco, arcos laterales de Puerta del Pilar, tramos de murallas, antiguas dependencias del baluarte de Santiago (instalaciones del Frente de Juventudes), baluarte de San Juan, seminario de San Atón, matadero municipal de avenida de Colón etc, otros en plena construcción como ampliación del edificio de Correos y telégrafos, los Juzgados, otros que no existen como el Hotel Zurbarán etc, y también como curiosidad se ve el solar pegado al palacio de Godoy que ya existe.

Pertenece a la revista Blanco y Negro del periódico ABC, de 1968 de la sección; Las ciudades más bellas de España: Badajoz. Textos de Eusebio García Luengo ; fotografías de Álvaro García-Pelayo

Agradecimientos a Lucia Castellano Barrios.

X.2 El carmesí de Badajoz.

Desde 1598 hasta pasado algo 1800 tenemos documentado en nuestros archivos, el color carmesí como parte identificativa de nuestra ciudad, en estos documentos se le nombra desde el color del Pendón Real de la ciudad, pasando luego por faldones decorados de balcones del consistorio, mantas de caballos de personajes públicos de esta ciudad, por trajes de pajes también públicos e incluso por tapicerías de bancos y sillas públicas, todo ello utilizado en acontecimientos de tipo público, como actos y celebraciones, todo esto anterior al año 1700. 

Lo realmente curioso, aunque algunos no lo aprecien, es que seguimos manteniendo la tradición, los estandartes oficiales del ayuntamiento, las cortinas de las ventanas, tapicerías de sillas, moqueta del suelo, y otros decorados del salón de plenos siguen siendo carmesí hoy día.

Como cosa curiosa es la foto de un acto, en un Jueves Santo, publicada en 1968, pero seguramente de algún año anterior, donde se aprecia a la guardia urbana o policía municipal, con su traje de gala, donde también es carmesí. También he visto fotos de los maceros municipales con su traje carmesí.


En la antigüedad el carmesí, es el color rojo, también llamado gules, pero este tiene sus variantes de tonalidad, hoy en día, una de esas variantes se le denomina rojo carmesí, que es al que nos estamos refiriendo.

Es un gravísimo error cambiar nuestra tradición con inventos modernos, además de una perdida de tiempo y un coste económico innecesario.

X.3 Soles u ojos en la antigüedad en la provincia de Badajoz.

Paralelismos o coincidencias tradicionales dentro de distintas épocas. Toda una incógnita, serian motivos religiosos o artísticos, una gran duda difícil de resolver.


El otro día una conocida mía de Badajoz, me enseño un anillo que le habían regalado, donde pude apreciar que era muy antiguo, aprecié que el orificio circular de este era muy deforme, no siendo perfecta su circunferencia, donde se podían apreciar 7 soles u ojos, inclinandonos más por los primeros, se veía que era de bronce, ella posteriormente mando pulir, cosa que no comparto, y el único dato que sabía, es que había aparecido enterrado por el termino de Salvatierra de los Barros, cerca de la Cañada Real que une con Jerez de los Caballeros, en la provincia de Badajoz (Foto 1).


Enseguida que lo ví me acorde de los soles, que José Ramón Mélida, documentó entre 1907 y 1910, en lo que el llamó Dolmen de la Cerca del Toniñuelo, en el termino de Jerez de los Caballeros en Badajoz, de época calcolítica, hoy llamado Dolmen de Granja del Toriñuelo, estos soles estaban grabados en las piedras ciclópeas del dolmen (foto 2 y 3).


En el dolmen de Magacela, provincia de Badajoz, en uno de sus ortostatos también tenemos un sol u ojo grabado, este dolmen, tiene ciertos paralelismos con el del Toriñuelo, de Jerez, lo cual es muy curioso e interesante.


Pero el otro día navegando en internet descubrí, que en unas pinturas rupestres de época neolítica, también se veían ese tipo de formas circulares, donde se les ha considerado ojos, en el abrigo de las Calderetas, en el termino de Benquerencia de la Serena, también en Badajoz (fotos 4), algunas de las fotos son de Casimiro Sanchez Iglesias.

Os dejo unos detalles de estos sitios.


El Dolmen de Toriñuelo es un monumento funerario y pertenece en la época calcolítica, que es como se suele llamar a la Edad del Cobre. Está situado a dos o tres kilómetros de distancia de Jerez de los Caballeros, perteneciente a la provincia de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura, España.


El sepulcro megalítico de Toriñuelo, situado en la granja de este mismo nombre, está dentro del grupo de sepulcros de cámara circular, o aproximada a un círculo. Está cubierta con una falsa cúpula y corredor o pasillo adintelado (elemento estructural horizontal que salva a un espacio entre dos apoyos) llamado «Tholoi». La característica más significativa desde el punto de vista constructivo son las dimensiones del «corredor adintelado» y la existencia de una “cámara” lateral.


En 2009, su titularidad pasó a ser publica. En 1926 fue declarado monumento nacional.

La decoración del sepulcro, en la que alternaban la pintura y el grabado, utilizaban el granito y la pizarra como soporte. Las pinturas han desaparecido, pero el grabado está en tres de los ortostatos que la delimitan con motivos radiales, circulares y en forma de serpientes.


El sepulcro está ubicado en un área rica en agricultura, ganadería y minería y su situación junto a un lugar de paso (más tarde conocida como Cañada Real), van a determinar la posibilidad de su reutilización. Así, junto al dolmen, se han localizado en el sector oeste unos muros correspondientes a la utilización del túmulo durante los siglos I a. C. y I d. C.


Las pinturas rupestres del Abrigo de las Calderetas forman parte del rico patrimonio histórico-artístico de la localidad de Benquerencia de la Serena. Su visita trasladará al turista a la época del Neolítico.


En las proximidades del casco urbano de Benquerencia de la Serena se encuentran las pinturas rupestres del Abrigo de las Calderetas, situadas en los promontorios rocosos de las estribaciones de la sierra de Benquerencia.


Estas manifestaciones provienen de la época del Neolítico, en torno al IV milenio a.C.(3000-5000 años a.C.).


Se consideran un arte que tiende a la esquematización y estilización, casi pudiéndose denominar abstracto.


Los seres naturales se convierten en meros símbolos.


Así, la figura humana se reduce a la ejecución de dos o tres trazos geométricos.


Generalmente se transforma en una línea vertical con círculos que representan las extremidades, o en un triángulo con dos puntos para indicar los ojos.


En el caso del Abrigo de las Calderetas las pinturas son de tonos blancos, ocres y rojizos, y representan figuras de animales y humanos.


Este arte esquemático se difunde entre las poblaciones de pastores nómadas.


No cuesta imaginar a uno de estos antiguos pastores pintando estos dibujos con sus propios dedos sobre la roca o, a veces, sirviéndose de la ayuda de una pajita, a través de la cual sopla y expulsa la pintura.


El acceso al abrigo es bueno, aunque no está señalizado.


Las pinturas, aunque se encuentran protegidas por un vallado, pueden observarse sin dificultad desde el exterior.


Además, los paneles explicativos instalados en las inmediaciones, darán una valiosa información al turista.


En el dolmen de Magacela también en la provincia de Badajoz, hay otro sol grabado. En este enlace se puede ver con detalle, la foto 

 

http://www.celtiberia.net/imagftp/im644388273-Soliforme-de-Magacela.jpg


Es un monumento cargado de connotaciones mágicas y religiosas, ligadas al ámbito funerario, que era su finalidad. No se han encontrado piezas del ajuar funerario para poder datarlo con más exactitud, pero por similitudes con otros dólmenes como el del Toriñuelo (Jerez de los Caballeros, Badajoz) y el de Azután (Toledo), se establece incluirlo en el Calcolítico, entre el II y III milenio a. C.

Sol grabado en el dolmen de Magacela también en la provincia de Badajoz.
Sol grabado en el dolmen de Magacela también en la provincia de Badajoz.
Abrigo de Santa Catalina, en Serradilla, Cáceres, donde se ve también un sol. Fotos cortesia de Amparo Carrasco.
Abrigo de Santa Catalina, en Serradilla, Cáceres, donde se ve también un sol. Fotos cortesia de Amparo Carrasco.
Cueva del Sol, en el Campo de Gibraltar.
Cueva del Sol, en el Campo de Gibraltar.
Campo de Gibraltar.
Campo de Gibraltar.
El Abrigo de Justo encierra unas pinturas de significado ambiguo: hay figuras antropomorfas oculadas y otras abstracciones irreconocibles  El pasado 30 de enero, un equipo de estudiosos y espeleólogos murcianos descubrió tres paneles de pintura rupestre esquemática en el Abrigo de Justo, un abrigo rocoso en lo alto de un acantilado de unos sesenta metros de altura, situado en la sierra Cejo Cortado de Yéchar, una pedanía del municipio murciano de Mula. La gruta, inaccesible a pie, encierra unas pinturas de significado ambiguo: hay figuras antropomorfas oculadas, denominadas así por unos círculos que parecen ojos, aunque también podrían ser soles o ambas cosas; también se distinguen trazos rojos de tipo ramiforme, digitaciones, líneas en zigzag y otras abstracciones irreconocibles. Los hallazgos fueron anunciados el pasado 19 de febrero por la Consejería de Cultura y Portavocía del Gobierno murciano.  “Dimos con este abrigo gracias a nuestro compañero Raúl Campuzano, quien recogió el testimonio de Justo García, un vecino de Mula: cuando era pequeño su tío lo había bajado atado a una cueva, en la que vio unos ‘dibujos’ en las paredes. Motivados por la curiosidad nos desplazamos hasta el lugar, del que teníamos buenos indicios de posible presencia de arte prehistórico”, explican a este medio Pedro Lucas y Teresa Fernández, miembros de la Sociedad de Estudios Historiológicos y Etnográficos de las Tierras Altas del Argos, Quípar y Alhárabe. El acceso al abrigo, de extrema peligrosidad porque se puede caer al vacío, se realizó con la colaboración de Juan Quero, Vicente Banegas y Marta Sánchez, miembros de la Federación de Espeleología de la Región de Murcia.  Entonces, ¿cómo accedieron los hombres prehistóricos por un lugar tan abrupto? “Puede ser que utilizaran herramientas de escalada como cuerdas o sistemas de amarre y, por otro lado, sospechamos que en otras épocas la entrada a la cavidad estaba configurada de otro modo, pero con el tiempo el acceso se ha vuelto muy peligroso debido a la erosión y a los derrumbes”, reflexionan los investigadores.  La boca del abrigo tiene unos diez metros de altura y la cavidad unos veinte metros de profundidad. Es un lugar seco, pero cuando llueve se filtra el agua por las rocas, brota por algunas de las paredes y corre por el suelo y lo erosiona. En un lugar tan inhóspito se esconde una pequeña galería de arte parietal, con unas representaciones oculadas presentes también en otras cuevas españolas y que “han sido interpretadas por diversos autores, reconociendo en ellas figuras como ojos, astros, pechos femeninos o ruedas”. Las pinturas del Abrigo de Justo han sido fechadas provisionalmente entre el Neolítico y la Edad de los Metales. Hay constancia de motivos similares con una antigüedad de casi 4.000 años.  “La dificultad de acceso a la cueva no permite plantear un proyecto para que el lugar pueda ser visitado. No obstante, existe la posibilidad de desarrollar visitas para grupos reducidos dentro del llamado turismo espeleológico, que es una nueva modalidad de ocio deportivo en vías de desarrollo”, concluye el Gobierno murciano en un comunicado.
El Abrigo de Justo encierra unas pinturas de significado ambiguo: hay figuras antropomorfas oculadas y otras abstracciones irreconocibles El pasado 30 de enero, un equipo de estudiosos y espeleólogos murcianos descubrió tres paneles de pintura rupestre esquemática en el Abrigo de Justo, un abrigo rocoso en lo alto de un acantilado de unos sesenta metros de altura, situado en la sierra Cejo Cortado de Yéchar, una pedanía del municipio murciano de Mula. La gruta, inaccesible a pie, encierra unas pinturas de significado ambiguo: hay figuras antropomorfas oculadas, denominadas así por unos círculos que parecen ojos, aunque también podrían ser soles o ambas cosas; también se distinguen trazos rojos de tipo ramiforme, digitaciones, líneas en zigzag y otras abstracciones irreconocibles. Los hallazgos fueron anunciados el pasado 19 de febrero por la Consejería de Cultura y Portavocía del Gobierno murciano. “Dimos con este abrigo gracias a nuestro compañero Raúl Campuzano, quien recogió el testimonio de Justo García, un vecino de Mula: cuando era pequeño su tío lo había bajado atado a una cueva, en la que vio unos ‘dibujos’ en las paredes. Motivados por la curiosidad nos desplazamos hasta el lugar, del que teníamos buenos indicios de posible presencia de arte prehistórico”, explican a este medio Pedro Lucas y Teresa Fernández, miembros de la Sociedad de Estudios Historiológicos y Etnográficos de las Tierras Altas del Argos, Quípar y Alhárabe. El acceso al abrigo, de extrema peligrosidad porque se puede caer al vacío, se realizó con la colaboración de Juan Quero, Vicente Banegas y Marta Sánchez, miembros de la Federación de Espeleología de la Región de Murcia. Entonces, ¿cómo accedieron los hombres prehistóricos por un lugar tan abrupto? “Puede ser que utilizaran herramientas de escalada como cuerdas o sistemas de amarre y, por otro lado, sospechamos que en otras épocas la entrada a la cavidad estaba configurada de otro modo, pero con el tiempo el acceso se ha vuelto muy peligroso debido a la erosión y a los derrumbes”, reflexionan los investigadores. La boca del abrigo tiene unos diez metros de altura y la cavidad unos veinte metros de profundidad. Es un lugar seco, pero cuando llueve se filtra el agua por las rocas, brota por algunas de las paredes y corre por el suelo y lo erosiona. En un lugar tan inhóspito se esconde una pequeña galería de arte parietal, con unas representaciones oculadas presentes también en otras cuevas españolas y que “han sido interpretadas por diversos autores, reconociendo en ellas figuras como ojos, astros, pechos femeninos o ruedas”. Las pinturas del Abrigo de Justo han sido fechadas provisionalmente entre el Neolítico y la Edad de los Metales. Hay constancia de motivos similares con una antigüedad de casi 4.000 años. “La dificultad de acceso a la cueva no permite plantear un proyecto para que el lugar pueda ser visitado. No obstante, existe la posibilidad de desarrollar visitas para grupos reducidos dentro del llamado turismo espeleológico, que es una nueva modalidad de ocio deportivo en vías de desarrollo”, concluye el Gobierno murciano en un comunicado.
Cuenco de la Edad del Cobre, aparecido en los Millares, Almería.
Cuenco de la Edad del Cobre, aparecido en los Millares, Almería.
Provincia de Chiriqui, en Panamá.
Provincia de Chiriqui, en Panamá.

X.4 Célticos del Anas. (Guadiana).

Los celtíberos y los berones son los únicos pueblos prerromanos de Iberia identificados explícitamente como celtas ('Keltoi' en griego, 'Celtae' en latín) por los historiadores grecolatinos pero, ¿qué relación tienen con los célticos ('Keltikoi' en griego, 'Celtici' en latín)?


"(...) cabe preguntarse cuál es la afinidad que tienen los Celtici de Gallaecia con los del SO y con los Celtiberi. [Nota 38] Son conocidas (y básicas) la cita de Estrabón III 3-5 sobre la idea de que los Celtici de Gallaecia están emparentados con los del Anas, y la de Plinio, Nat. hist. III 13-14 sobre que los del Celtici del SO provienen de la Celtiberia.

Luján en 2001 se preguntaba por las similitudes entre ellos y ya en 2006, 732, veía la relación directa entre Celtici galaicos y Celtici del SO, en virtud de la presencia común de (Reue) Ana Baraego. Para García Alonso 2003, los célticos de la Bética son miembros de la nación celtíbera y similar pudo ser la presencia de Celtici en Lusitania, región que cuenta con toponimia parcialmente céltica entre vetones y lusitanos (p. 439); la presencia relativamente importante de gentes de habla celta en el NO quizá se deba poner en relación con los movimientos de población desde Celtiberia, en un desplazamiento similar al que les llevó hasta Lusitania y la Bética (p. 451). También Prósper 2008b, 55, los entiende unívocamente; falta, sin embargo, aportar pruebas definitivas.(...)": "Viejas y nuevas cuestiones de lengua en el Occidente peninsular: el lusitano y la onomástica", José María Vallejo Ruiz, Universidad del País Vasco: http://www.academia.edu/1012722/Viejas_y_nuevas_cuestiones_de_lengua_en_el_Occidente_peninsular_el_lusitano_y_la_onomástica


"Aunque, muy probablemente, se extendieran también por la ribera izquierda del Ebro, hoy alavesa y navarra, la ubicación de los Berones en las comarcas centrales y occidentales de la actual Rioja no ofrece dudas, ni tampoco su filiación céltica, que certifican los textos paleohispánicos hallados en esta parte de Hispania y también Estrabón que, como se ha dicho, los identifica de manera explícita como celtas al igual que a los Celtíberos (III 4, 5), junto con los que habrían participado en una κελτικού στολού, es decir en una «expedición militar céltica» (III 4, 12).


Este último testimonio merece un comentario más detenido, pues plantea dos interesantes cuestiones: en primer lugar, obliga a preguntarse cuáles eran los rasgos que llevaron a los romanos a diferenciar a los Berones del conglomerado celtibérico pese a su común filiación céltica (...)": "Los berones y Libia", Francisco Beltrán Lloris, Universidad de Zaragoza: http://www.vallenajerilla.com/berceo/beltran/beronesenlibia.htm


"El término “celtíberos” aparece en las fuentes clásicas bajo las formas griega Keltivbhreı y latina Celtiberi (...) el paralelismo existente entre el término “celtíberos” y compuestos semejantes como “celtoligures” o “celtoescitas” demuestra que, si bien el primer elemento posee un carácter étnico manifiesto que remite en los tres casos al ámbito céltico, por contra el segundo evidencia un carácter geográfico que sitúa a las gentes así denominadas en un contexto espacial determinado, todo lo cual convierte a Keltivbhreı en un compuesto formado a partir de la combinación de dos términos griegos, el etnónimo Keltoi y el topónimo Ibhriva, para designar a los “celtas de Iberia”.(...)": "Polibio, Fabio Píctor y el origen del etnónimo “celtíberos”, Julián Pelegrín Campo, Universidad de Zaragoza: http://revistas.ucm.es/index.php/GERI/article/download/GERI0505110115A/14094


"(...) Estrabón, que vuelve a identificar a los celtíberos con los celtas: «los celtas, que hoy se llaman celtíberos y berones» (...)": "Los celtíberos, un patrimonio histórico", Francisco Burillo Mozota. Coordinador de los Simposia sobre los Celtíberos: http://www.redaragon.com/trebede/abr2000/articulo2.asp


"Según Diodoro (25.10), los tartesios se enfrentaron a Amílcar Barca auxiliados por “celtas” comandados por los hermanos Istolacio e Indortes, sin que conozcamos si en calidad de aliados o de mercenarios (García-Gelabert y Blázquez, 1987-1988, 261). Tampoco podemos precisar el origen de dichos “celtas”, quizás procedentes de la Beturia céltica, próxima al teatro de operaciones, o de la Celtiberia, ya que sabemos de la posterior contratación de mercenarios celtibéricos por parte de los turdetanos (Liv. 34.17-19).(...)": "Coaliciones en el mundo celtibérico", Alberto Pérez Rubio, Universidad Autónoma de Madrid: http://www.academia.edu/2652587/Coaliciones_en_el_mundo_celtibérico


Imagen: Pueblos prerromanos de Iberia (Universidad de Alicante): http://web.ua.es/es/elmolon/el-parque/historia-del-yacimiento.html

X.5 Los capiteles de las casas mudéjares de Badajoz.

Estos tres capiteles, llaman la atención, pues son los tres distintos, evidentemente son reutilizados para para la construcción de estos arcos del soportal, pertenecientes a estas casas, algo toscos los tres, nada que ver con su patio interior que es de origen islámico,aunque uno de ellos posiblemente si sea de la época de casa. Las columnas romanas o tardorromanas y los dos cimacios visigodos, uno de ellos, igual al que apareció dentro del patio, hoy en día en paradero desconocido.


Empezaremos por el de la (foto 1), es una sección de un capitel tardoantiguo, la parte de abajo, de ahí su forma circular, posiblemente de estilo corintio o compuesto, quizás cortado para adaptarlo a las circunstancias, entre ellas el desnivel, es de mármol blanco, donde conserva todas sus hojas, algo desgastado y erosionado por su antigüedad y por el constante manoseo que habrá tenido, el dibujo que conserva es muy exclusivo y difícil de encontrar otro similar, pero si he encontrado otros parecidos.(foto 4).Uno tardorromano en los Bañuelos de Granada uno visigodo en el museo arqueológico de Oviedo, otro también visigodo en la mezquita del Cristo de la Luz en Toledo, dos juntos visigodos, en el Monasterio de Suso en San Millán de la Cogolla, La Rioja, otro mozárabe siglo IX, en la ermita de Santa Maria de Barrio en Cellorigo, también La Rioja.


Continuamos por el segundo (foto 2), también tardoantiguo, de granito, muy desgastado hasta el punto que no se aprecian bien los detalles, sufre una gran erosión, por antiguo y seguramente también como el anterior por manoseo.

Lo comparamos con unos tardorromanos en Sidi Bou Said, Túnez, otro visigodo en Barbastro, Huesca, y con otros mozárabes o prerrománicos en Peñalba de Santiago, en el Bierzo, León (foto 5).


Y para finalizar el último, posiblemente del siglo XVI, de la misma época de la casa, mejor conservado qué los demás obviamente, de mármol blanco, de estilo parecido al toscano, y la parte de abajo imitando al estilo nazarí (foto 3).


Agradecimientos al profesor Fernando Valdés Fernández.

Posiblemente debajo de estos pilares existan más capiteles y fustes.
Posiblemente debajo de estos pilares existan más capiteles y fustes.
Capitel visigodo del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.
Capitel visigodo del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.

X.6 Dejadez en Badajoz.

Cuantas diferencias entre estas fotos, una en blanco y negro, todo medio ruinoso, donde se visualiza la torre de Santa Maria del Castillo, alguna construcción desaparecida y parte del antiguo hospital militar y su capilla, tal y como estaba construida esa puerta de acceso al pasillo de la torre Albarrana de Espantaperros, de piedra y ladrillo, al igual la muralla que se ve.

 Y la otra, todo arreglado, con poco gusto, con un enlucido horroroso, donde se aprecian los desconchones de mala calidad, se escondió tras el cemento, la piedra y el ladrillo, y se hizo, el cubo de la Facultad biblioteconomía detrás, una de las muchas barbaries que se han cometido en esta ciudad. Este es un claro ejemplo de dejadez, en nuestra ciudad en tiempos antiguos y modernos. Y como reflexión y moraleja comentar que se sigue restaurando igual de mal, en toda una señora alcazaba islámica, con un equipo de profesionales, que no valen para nada, arquitectos, arqueólogos, políticos, historiadores etc, unos por defecto y otros por omisión.

Así nos luce el enlucido.

Agradecimientos a José Miguel Morcillo Gómez.

X.7 Capitel de mármol blanco.

Reutilizado de basamento de una columna de granito, de los soportales de la Plaza Alta de Badajoz, seguramente seccionado, me inclino a que en su origen sea tardorromano, o principios de época visigoda, los grabados no se distinguen bien, púes está tan deteriorado y desgastado, que es difícil precisar, además por la parte de atrás tiene un pegote de cemento pegado.

Las muchos fustes de columnas, capiteles, cimacios, e impostas romanas y visigodas, que hay en estos soportales tanto de la Plaza Alta como la también plaza de San José allí pegada, evidencian que estas piezas estaban por allí cerca, y se aprovecharon para hacer los soportales.

X.8 Otra desaparición más.

En las obras de acondicionamiento de Puerta Trinidad, perteneciente a la muralla abaluartada de Badajoz, en el año 2010, observé que ya no estaba un gran sillar de mármol de unos 80 cm de largo, en su sitio, desconociendo a que época pertenecía, intuyendo que romano o visigodo, como otras pruebas de la ciudad, tenia por encima una forma redondeada y estaba semi enterrado es el que se ve en la foto 1, con un punto verde encima, la desaparición no dejó a esa opción de estudio, hablé en persona con el capataz de la obra y me comento que estaba guardado, cosa que no me creí; luego saque estas fotos que son de Marzo del 2015 (fotos 2 y 3), y el gran sillar de mármol sigue sin aparecer, hace una temporada hicimos un manifiesto reivindicativo de la Puerta de Mérida, y en el trayecto, nos paramos a comentar esta puerta, nos caía en ruta, comenté en voz alta esta desaparición, algunos lo recordarán, y otros se asombraron pues todavía se acordaban de ese gran sillar tan significativo, la concejal de turismo Maria José Solana Barras, aparentemente se tomó gran interés y comentó haría indagaciones al respecto, y además le apunté otras desapariciones, como la de un cimacio tardorromano del patio islámico de la misma oficina de información y turismo de Badajoz y otras más, acordando ambos la gravedad del asunto, hoy olvidado por ella, pero no por mí.

Esto tiene acabar en nuestra ciudad inmediatamente y buscar a los responsables y culpables. 

La foto 1 está sacada del libro de Javier Teijeiro Fuentes "La fortificación abaluartada en Badajoz los siglos XVII y XVIII", desconociendo su autor.

Fotos cortesía de Juan José Benítez Becerra.
Fotos cortesía de Juan José Benítez Becerra.

X.9 Los fustes octogonales de Badajoz.

 Los muchos que hayan observado estos dos fustes, se habrán preguntado que son o que eran, pues os lo voy a contar. Es sabido que en Europa las columnas de tipo octogonal son de origen visigodo, y posteriormente pasando a ser rarezas en la construcción, exceptuando el sentido religioso y algo en construcción civil, limitándose a rollos, picotas y cruceros o cruceiros en Galicia y en Portugal pelourinhos, donde estas formas octogonales son muy habituales, y casi siempre construidos en material granítico, aunque no siempre son de tipo octogonal, son típicos entre los siglos XII y XVIII.

El primero del que vamos a hablar (foto 1), está dentro de la entrada de la torre abarlongada de la Alcazaba islámica de Badajoz, es de mármol rosa, y según me comenta el profesor Fernando Valdés Fernández, pertenecía a una fuente del siglo XIX, sita en el patio pequeño del antiguo Hospital Militar, hoy Facultad de Biblioteconomía, por el desgaste que tiene, no se descarta qué sea de época anterior y se haya reutilizado para dicha fuente.

En la (foto 2), donde estaba en origen y donde está ahora, señalados con puntos azules, tampoco se sabe el por qué de su traslado a dicha torre.

Pero el que realmente es muy curioso es el fuste que está en el hornabeque de cabeza de Puente de Palmas, allí tirado, abandonado a su suerte, es un fragmento  único y grande de granito (foto 3), la ubicación original de donde estaba, de momento la desconozco, posiblemente en la entrada o salida, según se mire del viejo camino  de San Vicente, quizás en algún plano antiguo se refleje, debió ser o un rollo, o una picota o un crucero.

En la (foto 4), os pongo varios, uno en Hervás, Cáceres, columna templaria, otro en Abella Lérida, otro en Finisterre, Galicia, siglo XVIII, dos en Toledo, en Ajotrín siglo XVII y palacio de los Mendoza, siglo XV o XVI, otro en Castillo Rodrigo, Portugal, y en el centro, situado en la Avenida del Perú, el que regaló la casa de Galicia a la ciudad de Badajoz todos ellos de factura octogonal.

X.10 Las fuentes del Parque de Castelar.

El Parque de Castelar en Badajoz tuvo dos fuentes de mármol blanco distintas, antes de tener la metálica de hierro fundido.

Observando la foto, de la reproducción de la antigua fuente del jardín, encargada por los miembros de  la Asociación Cívica Ciudad de Badajoz, me preguntaba: que con la de veces que he bebido agua de ella, no me era familiar, y luego viendo una foto antigua de primeros del siglo XX a la década de los años 20, donde unas niñas beben de la fuente, y ví que eran casi exactas, me sorprendió mucho. Pero más me sorprendió cuando el otro día en internet, ví otra foto antigua, no se de que año, debe ser, de un periodo comprendido entre la década de los años 60 a los 80, cuando ví la fuente de mármol que yo recordaba cuando era niño y adolescente. Si nos fijamos y ampliamos lo veremos con más detalle que son distintos los diseños. Esta foto 3 es de José Rabanal, y hemos puesto otra foto, cortesía de Antonio Garcia Candelas donde se ve esa segunda fuente.

Quiero dejar mención de la buena iniciativa de esta Asociación conocida como La Cívica, en la recuperación de valores históricos de la ciudad, perdidos por la desidia constante de nuestros gobernantes, y también me gustaría saber el nuevo paradero, que no debe ser otro que alguno particular, aunque nieguen en reconocerlo, pues alguien debe saber con certeza su paradero, de esta fuente tan apreciada por los ciudadanos que allí algún día nos refrescamos  y saciamos nuestra sed.

X.11 Cimacios tardorromanos y visigodos de las Casas Mudéjares de Badajoz.

Tenemos un total de cinco, dos en las columnas de los arcos de los soportales exteriores, dos en el interior, y otro desaparecido, todos son de mármol y reutilizados.

Empezaremos por los del exterior: el cimacio visigodo (foto 1) tiene dos de sus caras con bisel sin grabados, otra cara con unas rayas hendidas y otra cara con unos círculos imbricados, los comparo con unos tardorromanos en los baños de Granada y Mezquita de Córdoba ambos con rayas hendidas y con otro con círculos imbricados en Ventadebanos en Aragón, donde el capitel tiene una roseta octopétala (foto 6); luego tenemos otro en el exterior con los cuatro lados biselados, sin grabados pero uno de los lados con cierta variación del ángulo con respecto a los otros tres (foto 2). Ahora pasamos al desaparecido, denunciado por mí en otra publicación, es tardorromano, y apareció en el patio trasero de estas casas, en un jardín islámico con su fuente (foto 3).

Ahora nos pasamos al interior, donde tenemos dos columnas con sus cimacios sujetando un arco de carga, uno de ellos de factura visigoda, el más grueso de todos, tiene visibles tres lados haciendo función de imposta, en un lado tiene una flor de lis y una roseta octopétala o estrella, típicas de la época visigoda; otro lado esta roto exceptuando una esquina donde se aprecia muy mal, unas formas redondeadas, quizás unas volutas en forma espiral, y restos de una hoja vegetal pero no se puede precisar al estar muy desgastada, el resto de ese lado esta roto, y según la claridad del mármol en época posterior, el tercer lado es liso (foto 4), lo comparamos con piezas con dibujos parecidos en sus grabados del Museo Arqueológico de Badajoz, unas son piezas de la Alcazaba islámica de esta ciudad, y otras del pueblo de Almendral, a una distancia de 32 kms, y también con otro cimacio de mármol, situado en la Plaza Alta, a escasos 100 metros, en estas piezas todas visigodas, tienen estos dibujos de las octopétalas, flor de lis, y esas espirales que comentábamos (foto 7). Para finalizar nos queda otro tardorromano en la otra columna muy deteriorado partido por varios sitios, sin grabados, algo de bisel, y de bastante menos grosor que los otros cuatro también haciendo función de imposta (foto 5).

X.12 Cuestión de estética histórica.

No voy a criticar, algún fallo estético que tienen las Casas Mudéjares de Badajoz, en su exterior, pues en lineas generales no están del todo mal, a mi juicio, eso sí, exceptuando por la noche con esas luces de colores tan catetas que parecen un puticlub de carretera; me voy a centrar en el interior, y tampoco voy a decir, si el mobiliario es acorde o no, con una oficina de turismo en un edificio de tanta antiguedad, pues sobre gustos no hay nada escrito, me voy a centrar y denunciar en esta publicación, el deterioro de dos cimacios tardorromano y visigodo, y del enlucido de una columna de granito, estos cimacios que están partidos y muy deteriorados haciendo función de imposta en un arco de carga, tienen pinta de ser en época moderna esas roturas, pero a ciencia cierta no lo sé, y quizás el responsable no lo desvele nunca; pero lo de el enlucido es de juzgado de guardia, tapar una columna antigua con cemento, y luego pintarla...se que saldrá el oportunista de turno diciendo que la columna estaba en malas condiciones, pero de ser cierto, hay técnicas de parcheado con unas pinturas al estuco imitando este granito, la foto del arco lo dice todo, una columna blanca y la otra gris.

De la planta de arriba y del patio, hablaré en otra publicación, púes también tienen delito, aprovecho para reivindicar la apertura de este patio constantemente al publicó, y no solo a algunas visitas guiadas, es muy típico en esta ciudad gastar el dinero en arreglar las cosas públicas y luego tenerlas cerradas.


http://ciudaddebadajoz.blogspot.com.es/2017/03/pequenas-historias-hallazgos-y.html?m=1


Historias, hallazgos y denuncias XI.


XI.1 Un sarcófago en el patio del claustro de la catedral gótica de Badajoz.

 Sí, como lo estáis leyendo, la pila o pilón que esta pegada al brocal del aljibe, pues no es pozo, sino aljibe, es un sarcófago de granito, tallado por su interior y por un lado con la típica forma curvada, que es donde se colocaba la orientación de la cabeza del difunto, por los pasillos del claustro esta lleno de ellos, claro está, con sus lápidas por encima, es un curiosidad que merece ser destacada. Este claustro en sus orígenes es de 1364, aunque era más reducido, lo que vemos hoy, es construido entre 1500 y 1520. Aunque este sarcófago tiene pinta de ser anterior a estos siglos aqui reflejados.

Algunas de las fotos que he puesto en blanco y negro son del fotógrafo Fernando Garrorena, sacadas en los años veinte del siglo pasado, quiero destacar dos cosas, una los hierros de la polea del brocal, que son forjados y de una extraordinaria belleza, donde se ha grabado en su exterior la capacidad del aljibe, 19.504 arrobas de agua; y las imágenes del fraile y el monaguillo con con el cubo y regadera de cinc, ya también en un ámbito de deshuso estos materiales, y también de una riqueza fotográfica sin desmerecer.

XI.2 Control arqueológico nulo.

Ayer quedo demostrada la evidencia, de que no hay control arqueológico, en las demoliciones del Campillo en Badajoz, ayer la Asociación Amigos de Badajoz, organizó una visita de la zona, con explicaciones históricas, del sitio; cuando nos desplazábamos de un lugar a otro en grupo, al pasar por la calle Jarilla esquina San Lorenzo, miré y ahí estaba tirado y abandonado, como una simple piedra o trozo de ladrillo, muerto de asco, me agache le di la vuelta y premio, era lo que me imaginé al verlo, un trozo de fuste de mármol blanco, enseguida llamé la atención de los amigos que les interesan la historia, y que por allí estaban: Javier Teijeiro, Rubén Galea, Ricardo Cabezas, Fernando de la Iglesia, Manuel Cienfuegos, Manolo Alfaro, Julían Garcia, Moises Cayetano, Rosa Rodriguez y algunos más, que me disculpen por no nombrarles, o bien no me acuerdo de su nombre o se me ha olvidado, luego vinieron las pertinentes risas del desmadre histórico-arqueológico de esta ciudad y el descontrol que tiene, desde todos los ángulos.

Este fuste puede ser desde romano pasando por visigodo a islámico, aunque yo me inclino por el romano, se le ven dos puntos de oxido, donde en uno conserva un trocito de hierro, y luego se ven unas marcas donde se ven dos rombos o cuadrados y unas rayas, pero no se interpretarlo o quizás sean marcas del tiempo y mi imaginación...

Posiblemente sea una pieza de las que se ponían de rinconera para salvar del paso de los carruajes antiguamente, pues utilizaban estos fustes antiguos, Badajoz esta lleno, aunque algunos desaparezcan como en la calle Amparo, la otra foto es el callejón de esta calle Jarilla, a escasos metros del fuste aparecido, donde se aprecian otros dos trozos de fustes antiguos, pero pintados por encima, espero no reciban el mismo trato que el primero, y por favor más seriedad con la historia y la arqueologia de la ciudad señores del Ayuntamiento y Junta de Extremadura.

XI.3 Crimen en el claustro de la catedral de Badajoz, la destrucción de cuatro altares y un retablo.

Esta historia resulta interminable, pensé que los curas tenían más cuidado por el arte y el patrimonio por estos lugares, es una pandemia extendida a todos, convirtiéndola en epidemia año tras año, menos mal, que algunos estamos vacunados. pero es así, estos curas, tambien nos la lian, quizás influenciados por alguna opinión de peso, pero desacertada, aquí pongo algunos detalles muy dignos de  tener en cuenta, referente a los sucesos que quizás los llevó a su fin.


En 1958 la archivera municipal Maria Dolores Gómez Tejedor, hoy cronista oficial honorífica, en su libro La Catedral de Badajoz, dice textualmente los siguiente: "...Este curioso y singular claustro ha sido modernamente aderezado, no encuentro palabra más expresiva, con mejor deseo que acierto, el granito de que está hecho fue pintado imitando al propio granito, los muros blanqueados, los zócalos cubiertos de azulejos trianeros, saturados de lineas y colores, los ventanales tapados con grandes paneles de vulgarísimos vidrios blancos y de colores, y en los ángulos se han colocado sendos altares o estaciones de un estilo gótico, que se resiste a la más somera crítica, con todo ello desapareció el bello carácter de severidad, un tanto arcaica, que es el sello regional de los claustros extremeños..., ...Sin embargo despojado este claustro de los colorines que lo afean, sobre todo esas llamadas estaciones de un goticismo de pastelería, brillará indudablemente en todo su esplendor,...,...La disposición actual de este claustro con los altares o estaciones que en cada uno de los ángulos aparecen, no responde a la disposición que según Solano describe del modo siguiente: (tiene el claustro cuatro altares para las cuatro estaciones de las procesiones y la primera es el altar del santo crucifixo de mucha veneración y concursos de sacerdotes por ser privilegio, es entierro de caballeros de apellido Leguizamo, y lo posee, D. Pedro Ybañez de Leguizamo, caballero de la orden de Calatrava y marqués de Gramosa. La segunda estación es el altar de San Blás cuyo retablo y entierro labraron, el racionero Blandianes de Coronado y el racionero Blandianes de León. El altar de los Reyes que hoy esta dedicado a nuestro canónigo San Atón, es la tercera estación. La cuarta es el altar que llaman de los pastores porque asisten allí a cristo recién nacido). Por la descripción de Solano, parece que las capillas antes citadas, serian reemplazadas por las actuales con grave desventaja artística y reduciendo el espacio que ocupaban. En cuanto al aspecto  artístico existe gran diferencia entre los primitivos altares, que corresponden a principios del XVI, al florecimiento del estilo renacentista, con los que hoy vemos con tal calidad, que la pluma se resiste a escribir. El autor de las pinturas es Antonio Luchinsqui en 1804, según firma en uno de ellos,. Al entrar en el claustro, el primero que vemos, en el lateral derecho es el que representa a la Virgen sedente con el niño en el brazo izquierdo coronándola dos ángeles. El siguiente representa a San Sebastian.Siendo el altar dedicado a Santa Brígida, el siguiente, por tener  un angelito colocado ante ella con un cartel con el nombre de la Santa. Por ultimo San Juan, en el bautismo del Jordán. Todos ellos como se ha dicho careciendo del más elemental gusto artístico, son desproporcionados y de estridentes colores. Los adornos seudogóticos que enmarcan las citadas pinturas se ejecutaron a finales del pasado siglo y corrió por cuenta del canónigo don José Doncel y Ordaz. Igualmente él fue el donante de las vidrieras que cierran el claustro,gastando en esas cosas 25.000 pesetas, realmente hay que agradecerle su buena voluntad pero ¡que dinero tan mal empleado!...."


 Aunque he de reconocer, que estoy en una pequeña parte de acuerdo con la archivera, en la gran mayoría no lo estoy, y me parecen desproporcionadas sus criticas al respecto, de estos altares, es cierto tenían unos tonos pastel de pintura que desentonaban, seguramente dados por alguien no cualificado, era tan sencillo haber traído a un restaurador y darle pan de oro y demás aires de su época, también tiene errores en su publicación referente a este tema, podemos decir, como por ejemplo, algunas fechas erróneas, pues  tres de las pinturas son de Alonso de Mures en 1729, por lo tanto como mínimo son de ese año los altares y no como dice la archivera, sólo San Juan Bautista es de  Antonio Luchinsqui, sustituyendo otro anterior en mal estado, en 1804, pintor de origen polaco, castellanizando su apellido en Lucenqui, pintor en Badajoz. Menos mal que los curas no destruyeron las pinturas también, y eso es lo único que nos queda de los cuatro altares, es curioso que de el retablo también desaparecido, la archivera, no dice nada, quizás le gustase, no se, pero de estas cinco destrucciones, en las siguientes publicaciones relacionadas con la catedral de Badajoz, no se mencione nada, seguramente por que les de vergüenza, tal aberración sin sentido.

En  las fotos se puede ver con los puntos verdes dos de los altares y el retablo destruidos, y en el hueco de ese retablo, se colocó la lauda de Lorenzo Suarez de Figueroa, la reja del retablo se conserva con la lauda, para disimular el hueco y la falta de azulejos, quizás a la señora archivera, hoy cronista, le guste más ese aire modernista que tienen las pinturas hoy día. Las fotos en blanco y negro son de José Ramón Mélida de 1907-1910, Fernando Garrorena 1928, y Antonio Pasaporte, de finales años veinte principio años treinta, por lo tanto vemos dos de los cuatro altares y el retablo.

Agradecimientos a Manuel Ortiz Merino.

José Antonio Hinchado Alba.

XI.4 Capiteles, cimacio e impostas visigodos en los soportales de la Plaza Alta de Badajoz.

Los constructores de estos soportales reutilizaron y aprovecharon todos los materiales arquitectónicos, que tuvieron a su alcance, aparte de serles útil, les era económico, así también preservaban de la desaparición de materiales de épocas anteriores, pero esto les llevó a una mezcla de tamaños y formas de todas esas columnas, acondicionándolas a los desniveles del terreno y al tipo de construcción, esto les llevó también a tener que modificarlas estéticamente, siendo hoy día algo complicado su identificación y estudio.


Empezaremos por un capitel (foto 1), de mármol blanco-gris, muy deteriorado y desgastado, donde se aprecian en la parte de abajo motivos vegetales, tiene dos filas de hojas de acanto, donde en la primera el desgaste hace no apreciar que tenia grabado en su interior, aunque fijándose detenidamente algo de este grabado le queda, en la segunda fila, en el interior de la las hojas, vemos volutas y a la vez grabadas otras hojas interiormente, en algún sitio parecen hojas de parra, y en otros sitios es difícil de precisar; no se descarta que este algo sesgado.


Ahora tenemos un cimacio (foto 2), en mármol blanco, con unos grabados de rombos en sus cuatro caras, los rombos era un motivo muy utilizado por los visigodos, este cimacio a mi juicio, no se le ha modificado en nada, y es de todas estas piezas la más fiel a su elaboración original, fue encalado por encima.


Luego viene otro cimacio (foto 3), también de mármol blanco, este tiene una serie de complicaciones, y me ha traído quebraderos de cabeza, pues aparte de no encontrar nada parecido en publicaciones e internet, referente a su rarísimo grabado y forma, donde parece que ha sido sesgado, tiene en sus cuatro caras el mismo grabado, quizás pudo ser un cimacio en origen, pero el hecho de que los círculos estén cortados, y simétricamente por el mismo sitio en sus cuatro caras, me hace dudar, el profesor José Ángel Calero Carretero, amablemente me da su opinión sobre estos círculos secantes de pobre factura, y no se descarta que sea un cimacio, pero sopesa la posibilidad de que sea un cancel sesgado, y aprovechado para este fin.


Ahora le toca a una imposta de mármol blanco (foto 4), en la cara frontal tiene: en la esquina derecha muy deteriorada, unas volutas, a continuación la cruz de la iglesia cristiana, esta cruz también es muy típica en época visigoda desde el siglo V, luego nos viene una estrella o roseta octopétala, también común en época visigoda, y en la esquina izquierda una palmeta de hojas de acanto, también típica; en la cara izquierda, tenemos un motivo vegetal, quizás un racimo de uvas, u hoja con su tallo, pues entre lo desgastado y la cal que tiene encima no se aprecia bien, luego esta el resto tapada por el pilar, la cara derecha es lisa, y la última cara queda dentro del pilar de mampostería.


 La (foto 5), es una mezcla de otras piezas de estos soportales, está otra imposta de mármol blanco, con talla en bisel, muy encalada, que a mi criterio también es visigoda, luego hay otra imposta, más lisa, también muy encalada, y debajo con cemento, que realmente a fecha de hoy no se de que periodo es, pero en un futuro se sabrá, cuando arreglen esta vivienda; y luego tenemos el capitel sesgado de mármol blanco, haciendo de basamento de la columna donde esta el cimacio de los rombos, y por detrás con un pegote de cemento, ya hablé de ella en otra publicación.


En la (foto 6), he puesto algunas fotos de piezas con grabados parecidos, tres de ellas son piezas aparecidas en la Alcazaba de Badajoz, otras tres son de Mérida, otra de la mezquita de Almonáster la Real en la provincia de Huelva, y otra de la mezquita de Córdoba.


Agradecimientos al profesor José Ángel Calero Carretero.

José Antonio Hinchado Alba.

XI.5 Iglesia visigoda de Valdecebadar, una joya casi desaparecida.

En el término municipal de Olivenza, pegado al pueblo de San Francisco, a unos 500 metros del término municipal de Badajoz, y a unos 16 kms de la ciudad, se encuentran estas ruinas de lo que hubiese sido, de estar en pie, la iglesia hispano-visigoda junto con la del Germo en Córdoba las más al sur de España y de una importancia muy destacable.

Se aprecian sillares de cornisas romanas, y algún elemento tardorromano, comparable a otras iglesias importantes de la Península, en el cortijo del mismo nombre se aprecian algunos sillares perteneciente a esta iglesia, reutilizados en el cortijo, este cortijo se haya a unos 100 metros, donde en otra publicación hablaremos de ello, por sus curiosidades.

Con mis amigos Francisco Bellino, y José Miguel Morcillo.


La iglesia visigoda de Valdecebadar, o mejor dicho, sus ruinas, pertenecen al grupo de monumentos de la Alta Edad Media descubiertos en época relativamente reciente.


Su hallazgo en los años 60 fue una esperanzadora noticia para la Arqueología, que hizo pensar que aún podía haber mucho por descubrir. Pero por desgracia, Valdecebadar no es un edificio, sino sólo una planta de edificio, apenas una estructura esbozada en el suelo, restos de muros de escasa de altura.


Cualquier vestigio de decoración, columnas, pilastras, etc. desapareció hace ya mucho tiempo, y sólo la planta y algunos elementos de cimentación y soporte permiten deducir las características originales. Sólo es posible localizar las ruinas de la iglesia, ya que ningún detalle la hace destacable sobre el horizonte de campos de labranza.


El hallazgo se atribuye al Instituto Arqueológico Alemán, concretamente a Thilo Ulbert, en 1967/68. En aquel tiempo trazó un plano (adjunto), al parecer el único existente, indicando la posición de algunas estructuras de cimentación, una pila bautismal de inmersión, y un conjunto de tumbas en el interior y los alrededores, hechas con ladrillos y tégulas, características de los enterramientos tardoromano-visigodos. Otro detalle extraño en Valdecebadar es la posición de la única puerta de acceso identificada, al extremo Sur del crucero, rasgo atípico en una iglesia por otra parte calificada sin dudas como visigótica.


Posteriormente se llevaron a cabo otros estudios del lugar, entre ellos, una nueva campaña en 2001-2003 dirigida por el propio Ulbert (a la sazón director del Instituto Arqueológico Alemán), Christoph Eger y Luis Caballero Zoreda entre otros. De este periodo son las fotos adjuntas, (las en blanco y negro).


Tras los estudios, los restos fueron convenientemente cubiertos de tela aislante y gravilla, lo que valoramos mucho los amantes de la Arqueología, pues no siempre se suelen dejar los restos arqueológicos protegidos adecuadamente al terminar o interrumpir una campaña.


Hay referencias de que el suelo es de opus signinum y bien conservado, pero precisamente el recubrimiento protector no permite verificarlo.


El edificio tiene planta de cruz griega, con una longitud de brazos de unos 18 metros, cruz casi perfecta, y decimos «casi» por ser conocida la aversión de los constructores medievales por los ángulos rectos: Los edificios suelen tener con frecuencia plantas de geometría irregular, aproximativa, así como anomalías en la orientación al Este, ortodoxa, de la cabecera, como sucede de forma ostensible en Marialba de la Ribera (con el testero casi apuntando al Sur), mientras que Valdecebadar está perfectamente orientada.


De la figura básica de cruz griega de la planta, emergen tres cuerpos: Hacia el Este, una cabecera con trazado exterior e interior ultrasemicircular, en forma de herradura muy cerrada, sobrepasada en 1/3 de radio.


En el muro Este del brazo Norte de la cruz se abre el acceso a una estancia cuadrada, de dimensiones similares a cualquiera de los cuatro brazos de la cruz (ver plano adjunto), que ocupa el hueco Nordeste de la cruz. En esta habitación se halló una pila bautismal de inmersión con dos pequeños tramos de escalera de tres gradas, muy similar a la de Aljezares. La diferenciación de espacios que distingue tradicionalmente los dos sacramentos, Bautismo y Eucaristía, queda así subrayada por esa disposición, anexa y aislada, del baptisterio (Ulbert).


Curiosamente, esta estancia no aprovecha el muro Norte del brazo Este de la cruz, sino que tiene su propio muro Sur, lo que deja un extraño espacio entre ambos muros, sin ninguna utilidad comprensible.


El tercer cuerpo es otra estancia cuadrada, de dimensiones casi idénticas a la anterior, y utilización desconocida, que ocupa el hueco Sudeste de la cruz. A ella se accede por el muro Sur del brazo Este de la cruz base. Es una especie de "sacristía" que, al igual que antes, tiene su propio muro Oeste de cierre, en vez de utilizar el muro Este del brazo Sur, lo que resultaría más lógico y económico. Y al igual que en el caso anterior, queda un espacio inutilizado entre ambos muros sin explicación constructiva alguna.


Imaginar la forma original de la iglesia y su evolución es arriesgado: Algunos autores apuntan que inicialmente se trataba de un templo de tres naves y tres cabeceras, que fue sometido a una completa reforma estructural. Igualmente, su función está por determinar: Mausoleo, capilla de un monasterio (improbable según Caballero Zoreda y Ulbert, debido a la presencia del baptisterio) o de un latifundio tardorromano.


Las formas de Valdecebadar ilustran la transición desde la forma basilical de origen romano que vemos en San Juan de Baños, con sus tres naves y su más que probable triple cabecera de ábsides cuadrados separados (Fontaine), como los que perviven en Santa Lucía del Trampal, a las formas, ya claramente hispanovisigodas, basadas en la simetría central y planta de cruz griega, como en San Pedro de la Nave, San Fructuoso de Montélios, Santa Comba de Bande, la Dehesa de la Cocosa, que se encuentra muy cerca de Valdecebadar en el termino de Badajoz, o incluso Melque.


La estructura del espacio interior pasaría del ámbito diáfano de la forma basilical, a la fragmentación basada en arcos interiores delimitando los brazos de la cruz. La falta de elementos verticales impide deducir la estructura real de Valdecebadar, pero los apoyos en los ángulos internos de la planta cruciforme, y en el centro de los lados del cuadrado central, sugieren que existieron arcos interiores, arcos dobles en esta ocasión (Palol), en vez de triples como en Montelios, y su función, además de decorativa, pudo ser de soporte de una cúpula.


Esta fragmentación del espacio interno en pequeños ámbitos, oscuros y crípticos, estaba seguramente asociada con las peculiaridades del culto, la separación de los fieles en grados de iniciación, y la correspondiente división del espacio, con canceles y quizá incluso con cortinas.


Este rasgo de Valdecebadar, (y de San Fructuoso de Montélios) dista de la claridad del espacio interior del que se supone modelo estructural de todas las iglesias visigodas de planta de cruz griega: El llamado Mausoleo de Gala Placidia en Ravenna. Esta atomización de los espacios interiores se prolonga hasta el Mozárabe, por ejemplo con las formas laberínticas del interior de Santa María de Lebeña, y desaparece sólo con la llegada del Románico, sus nuevos conceptos espaciales y el fin de los rituales orientalizantes.


Conclusiones

Los interesantes restos de Valdecebadar son de los que nos recuerdan que la afición por la Arqueología es, en gran parte, imaginación: En efecto, los escasos rasgos visibles, castigados por el tiempo y la indiferencia, son las únicas pistas con las que intentar imaginar cómo eran aquellos siglos, que algunos califican injustamente de "oscuros", de la Alta Edad Media.


En la cuarta foto se puede ver una recreación de Germán Grau, de como seria esta iglesia en la realidad.

XI.6 El cortijo de Valdecebadar.

Todo un misterio de lo que fue en la antigüedad, envuelve a este cortijo, que se encuentra en el término municipal de Olivenza, muy cerca de San Francisco de Olivenza, a unos cien metros de lo que queda de la planta de la iglesia visigoda del mismo nombre, a unos quinientos metros del término  municipal de Badajoz, y unos 16 kms de la ciudad.

Por mucho que he intentado buscar algo publicado sobre él, me ha sido infructuoso, exceptuando un libro de Victoriano Parra de 1909, donde dice lo siguiente relacionado con un antiguo puente: "el de Valdecebadal (acabado en l) que sirve para la comunicación de las haciendas de aquel lado"; y en otra moderna sobre arquitectura popular de la zona, donde resalta la sobriedad de los majestuosos cortijos antiguos con líneas portuguesas, aunque se refiere como cortijo de Valdecebadalciño.

Los lugareños le llaman el convento, en el se pueden apreciar construcciones muy antiguas, como pozos, albercas, acequias levantadas con arcos, presas sobre el arroyo que allí hay, muros muy altos sin tener una lógica constructiva para un cortijo, una construcción con un arco de piedra que luego se ha convertido en una nave, posiblemente toda esta piedra provenga de la antigua iglesia visigoda, dos puertas características de la zona, de estilo portugués, la vivienda construida en piedra y encalada luego tiene la característica de tener una serie de aspilleras, y por dentro de la vivienda, estas tienen unos escalones elevados para acceder con comodidad a ellas, por lo que no descarto que en su día fuese un cuartel o pequeña fortificación, sin descartar un polvorín, ya que esta zona estuvo muy frecuentada en las guerras hispano-portuguesas y otras posteriores, y un largo etc de restos de muros en piedra sin poder precisar con exactitud, donde se puede apreciar la antigüedad de este lugar enigmático.

El arroyo que por allí pasa, según algún mapa moderno se llama Maestranto, cuya palabra carece de significado en la lengua castellana y portuguesa, si existe maestrante, maestrando y mastranto, esta última es por la que me decanto sin descartar las anteriores, el mastranto es una planta.


Beneficios del mastranto


El mastranto es una planta de la familia de la menta, que es el nombre común que se da a varias especies de plantas que pertenecen a la familia vegetal de las labiadas. Se caracteriza por sus flores azules y sus hojas aromáticas. Crece en rastrojos y orillas de caminos de las tierras cálidas y templadas, con tallos espinosos y hojas opuestas, aromáticas, ásperas y de borde aserrado.  Se usa en medicina y contra los insectos y parásitos.


Los principios activos de esta hierba son: mentol, mentona y carvona.


La miel de la flor de mastranto, de sabor suave y aromático se recomienda para estimular el buen funcionamiento del sistema digestivo.


El extracto de la planta entera, sin raíz, es usado por la ciencia médica como un excelente hipotensor. Cuando se presentan crisis de hipertensión, se pueden preparar infusiones de esta planta y tomarlas por lo menos tres veces al día. La supervisión médica es importante, no se debe consumir indefinidamente porque puede ser perjudicial para la salud.


El mastranto tiene propiedades desinfectantes y astringentes, es tónico del estómago y regulador del sistema circulatorio.


Las hojas y las flores utilizadas en cocimiento e infusión controlan la anemia, de igual forma, son favorables en casos de afecciones del hígado, gripe, flatulencia y dolores óseos. También ayudan a prevenir el mal de las alturas o sordera.


Con mis amigos, José Miguel Morcillo, Paco Bellino, José Manuel Bueno y Fernando Cerro.

El sillar procedente de la iglesia visigoda.
El sillar procedente de la iglesia visigoda.
La hornacina debió contener una imagen religiosa.
La hornacina debió contener una imagen religiosa.
Mastranto
Mastranto
Pieza posiblemente de la iglesia visigoda.
Pieza posiblemente de la iglesia visigoda.
Detalle de una cruz esgrafiada en la chimenea.
Detalle de una cruz esgrafiada en la chimenea.

XI.7 Pequeñas ruinas romanas a escasos metros de la villa de La Cocosa.

A unos 400 metros de la villa romana de La Cocosa, aguas abajo del arroyo Hinojales, y muy cerca de este, en el término municipal de Badajoz, a unos 15 kms de la ciudad, existen unas pequeñas ruinas de época romana en lo que fue la casa del Yegüerizo.


En unas de las muchas salidas al campo que hago con mi amigo José Miguel Morcillo Gómez, observamos un montículo muy sospechoso en el centro de un campo arado, al otro lado del regato continuo a la finca de La Cocosilla, al acercarnos a este montículo, empezamos a ver algunos trozos de cerámica constructiva tejas, ladrillos, algunos estucos, vidrios y cerámica doméstica, cosa que ya nos delataba que algo había allí, al llegar a este montículo observamos unas estructuras de piedra y cemento, muy significativas de época romana, dentro de esta pequeña ruina, se seguía viendo trozos de estas pistas anteriores, pero un lucido de color albero nos confundía, días posteriores hablé con Manolo el capataz de la finca Los Cabezudos con el que me une amistad hace muchos años y me explicó que hubo allí.


Manolo me cuenta: "que esa fue una vivienda donde él había llegado a los 5 años de edad, de sus actuales 63, que le llamaban la casa del Yegüerizo, un señor que allí habitaba que tenía una cobra de yeguas y algunas vacas. Era una vivienda muy antigua de barro y piedras, que estaba en muy mal estado, y que tuvieron que abandonar, poco a poco se fue hundiendo, y luego con los tractores la terminaron de derrumbar, dejando solo lo que hoy se ve, pues no pudieron arrancar  con los tractores, está estructura, tan dura".


Recordemos que en 1947, El arqueólogo catalán José de Calasanz Serra Rafols, excavó la villa de la Cocosa no pudiendo visualizar estos restos al existir en pie está casa del Yegüerizo. Pero publicó lo siguiente y muy alentador con respecto al área de la villa de La Cocosa "En longitud, digamos paralelamente al regato de Hinojales, tenemos un total que se aproxima a los 500 metros, en anchura, la determinación es menos precisa, pero comienzan estos hallazgos delatores a corta distancia del expresado regato, y se prolongan en una faja de 200 a 300 metros de anchura. Tenemos pues que está superficie no ocupa menos de 10 hectáreas, sin llegar a las 15. Además dentro de la finca La Cocosilla, al otro lado del citado regato, se descubren piedras procedentes de muros y se encuentran a flor de piel restos de barros constructivos, bien que en un área mucho más reducida. Se trata pues de un campo de ruinas extremadamente vasto...".


También hace mención que entre los dos núcleos principales de la excavación y más distantes aparecen cerámica constructiva como tejas, ladrillos y baldosas luego cerámica doméstica como dolía y ánforas y aún en menor cantidad barros finos incluso terra sigillata.

José Antonio Hinchado Alba.

XI.8 Rosetas hexapétalas de Badajoz.

Es muy típica en los ambientes religiosos, Badajoz debió estar llena en el pasado, aunque en el presente, tiene que haber algunas repartidas por iglesias, ermitas, conventos, capillas, etc.

En la foto 1, la tenemos en el brocal del aljibe, del claustro del antiguo convento de Santa Catalina del siglo XVI.

En la foto 2, una visigoda, insertada en la Alcazaba islámica, en la puerta del Alpéndiz.

En la foto 3, varias escoltando una cruz en el monasterio de Madre de Dios de Valverde de Leganés del siglo XVI, recordemos que este pueblo en ese y otros siglos perteneció al término

 Municipal de Badajoz, hoy en día no, exceptuando que sigue perteneciendo a la diócesis de Badajoz.

En la foto 4 una tardorromana calada en un trozo de mármol blanco aparecida en un  pueblo de la provincia de Badajoz llamado Alburquerque, hoy en día en el Museo  Arqueológico Provincial de la ciudad.

Las fotos 5 y 6 son ejemplos de cómo pueden ser y donde se pueden colocar.


Más abajo al que le interese y a mi opinión es muy curioso de leer, está lleno de detalles sobre la historia de la roseta hexapétala.


La Rosa, conocida generalmente como Roseta, es uno de los símbolos más extendidos. Utilizado antes de la Edad del Bronce por toda Europa y que puede encontrarse habitualmente en toda la Península Ibérica. Parece que no hay duda de que se trata de una representación solar utilizada para rememorar al astro rey. Hay quien la vincula con ciclos lunares y es utilizada como símbolo de reencarnación. En cualquier caso, ha sido utilizado desde siempre como símbolo de protección. 


Una religada es un símbolo consistente en una especie de esvástica curvilinea de cuatro o más brazos. Este nombre se le suele dar en Aragón, y viene a ser lo mismo que lo que en el País Vasco se denomina Lauburu.


Dependiendo del número de brazos que tenga, a las religadas, se les denomina también Quatrefuellas (las de cuatro brazos) o Rosetas (de seis brazos).


La roseta hexapétala, es muy común en el Alto Aragón. Muchas rosetas juntas, forman lo que se llama la flor de la vida.


Estos símbolos solares, son antiquísimos y característicos también del arte Celta y usados ya desde la Edad de Bronce. Muchas iglesias románicas del Alto Aragón cuentan con algunos de éstos símbolos en sus capiteles, puertas o muros. Siempre ha estado considerado como un símbolo protector-benefactor por lo que es común encontrarlo también sobre los dinteles de algunas puertas.


mitológico antiquísimo y común a muchas culturas, desde el extremo oriente, a islas del Pacífico y gran parte de Europa, según algunas teorías lo importaron los legionarios vascones del ejército romano tras sus campañas en países célticos, sin embargo, resulta más probable que sea un símbolo originado en un rito solar, común en casi toda Europa y que se transmitió por “contagio” de unos pueblos a otros.


Como símbolo solar, se usa normalmente en dirección del recorrido solar es decir, de este a oeste. Según algunas teorías, en ese sentido es un signo de buen augurio y en el contrario de mal augurio.


En el occidente asturiano se encuentran lauburus que, de acuerdo a relatos, era un símbolo muy utilizado en todo tipo de ornamentaciones en aquella zona. La svástica es una especie de cruz gamada presente en templos del culto budista, sobre vasos beocios, monumentos persas, monedas indias y aún en la figura de la cruz representada en su más simple expresión. Esta palabra se deriva del sánscrito, idioma madre en la India, y hay quien pretende que la svástica es un diagrama místico de buen agüero, a pesar de que los arqueólogos la reputan monograma del sol, algunos, cifra del amor, otros, símbolo del fuego, de la llama, del rayo, del trueno, del movimiento o del aire.


Se presenta en el País Vasco en formas rectilíneas y curvilíneas. Algunas halladas en Irisarry (Baja Navarra), se parecen al lábaro rectilíneo aún usado en el Extremo Oriente. Se halla acoplada a la rueda solar, al sol enrayado en forma de hélice, antiguos emblemas del disco en movimiento.


La svástica curvilínea de brazos redondeados la hallamos perfectamente determinada en Biriatu, Zugarramurdi y en piedras tum-bales laburdinas y bajonavarras. Mientras las variedades anteriores no son exclusivas del País Vasco, resalta aquí esta forma de svástica curvilínea de brazos redondeados, que asemejan a algo como un trébol de cuatro hojas; por lo que podríamos considerarla como el verdadero símbolo pastoril éuskaro de la alta antigüedad, emblema, tal vez, de una secta religiosa anterior al Cristianismo y que rechazaba la idolatría. La svástica curvilínea en forma de hélice, de brazos redondeados, que se halla en el País Vasco sola o acompañada de disco solar, de adornos ornamentales y de inscripciones lapidarias fue un símbolo o emblema de los pastores, de quienes lo hemos heredado a través de la evolución agrícola e industrial; insignia ingenua y distintivo vasco que equivale a un estandarte, a un escudo, y que se considera, al igual que las divinidades solares y lunares, como representación de las fuerzas de la naturaleza o de los cuatro elementos.


Según el celebre antropólogo e investigador vasco Don José Miguel de Barandiaran hay algunas señales que apuntan a una influencia indoeuropea en el culto del sol. Las cabezas verticales, a veces llamadas OCASO, representan la expresión femenina (emocional y perceptual) o los elementos de fuego y agua. Las cabezas horizontales, a veces llamadas AMANECER, representan la energía masculina (mental y físico) o los elementos de aire y tierra. A menudo este símbolo era el instrumento usado para hacer fuego prehistóricamente y así representa fuego sagrado, llama viviente, y poder productivo.


El Lauburu comparte las características de otras svásticas que han sido empleadas durante miles de años como señales religiosas y emblemas decorativos. Hay svásticas con los brazos que apuntan en el sentido de las agujas del reloj o en sentido contrario a las agujas del reloj, y con más de cuatro brazos. No es extraño ver, con frecuencia, lauburus grabados en piedra, sobre las puertas de muchas casas y caseríos vascos. Su significado, en principio, parece responder a la creencia de que el Sol ahuyenta el influjo del mal. Hoy día, la cruz vasca prevalece en todas las ramas del arte decorativo, incluso en joyería.


El símbolo de la Flor de la Vida, es una figura geométrica formada por círculos superpuestos.Representa una flor con forma similar a la de un hexágono. Considerada una “forma perfecta” ha sido, a lo largo de los tiempos, utilizada por arquitectos, artistas, etc.


Se dice que es uno de los más antiguos símbolos, con una antigüedad de 6000 años.


La Flor de la Vida, forma parte de la llamada Geometría Sagrada, o lo que es lo mismo, la creencia de que existe una relación entre la geometría, la matemática y la espiritualidad.


Este símbolo ha tenido siempre un gran valor religioso porque representa la conexión de la vida con los seres humanos. Valor no sólo en una, sino en todas las religiones del mundo. Desde los egipicios hasta los celtas, pasando por el cristianismo o el hinduísmo entre otras.


Se considera un símbolo tan importante, porque incluso es posible que los 5 Sólidos Platónicos (tetraedro, cubo, octaedro, dodecaedro e icosaedro) hayan derivado de la Flor de la Vida.


Es una forma relacionada también de alguna manera con el símbolo de Vésica Piscis y con el nudo Borromeo, los tres círculos que representan a la Santísima Trinidad entre otras cosas.


El símbolo de la Flor de la Vida ha sido encontrado en multitud de templos y construcciones en muy diversos lugares del mundo. Algunos ejemplos son Europa Central, Egipto, China, Japón, India, Mexico etc.

Lugares que nada tienen que ver entre si, y civilizaciones tan antiguas como la egipcia.


En cuanto a sus significados, también son variados, dependiendo de las culturas en las que se utilice. Por ejemplo, en la religión cristiana, es un símbolo de las virtudes del alma, representando la dulzura mientras que para los orientales, representa los chacras y los puntos magnéticos.


Para entender sus múltiples significados, hay que tener en cuenta el significado de las tres principales formas geométricas:


El Círculo, simboliza la mente


El Triángulo, las tres fuerzas. (Padre, Hijo y Espíritu Santo // Brama, Vishnu y Shiva // Sabiduría, Poder y Justicia // Positivo, negativo y Neutro)


El Cuadrado, la rectitud. Obrar, Hablar, Pensar y Sentir.


En pocas palabras, el símbolo de la Flor de la Vida, representa la esencia pura de la Vida.

El patrón del Génesis narra seis días de trabajo divino y uno de descanso. Gráficamente, lo entendemos como un círculo central y seis círculos girando en torno a éste. Cuando realizamos el trazado, somos conscientes de que la secuencia numérica binomial es la que ampara este desdoblamiento. La ley de contención está basada en la duplicación de los elementos. Es la creación de la tridimensionalidad. De hecho, es la incubación en ella. El patrón de la Flor de la Vida es un símbolo que explica los ejes x, y, z, es decir, el movimiento adecuado en la tridimensionalidad. Es la malla que nos ata y estructura en el mundo material. Es lo que le permite a la energía solidificarse como materia.

XI.9 Puente sobre el arroyo Hinojales.

A unos 12 kms de la ciudad de Badajoz, por el viejo camino de Valverde de Leganés, y continuando este hasta el camino de Olivenza a Talavera, tenemos este puente, que los lugareños llaman romano, pero que evidentemente no lo es, a unos quinientos metros aguas arriba está la villa romana de La Cocosa; la fecha de construcción es muy dudosa está entre 1806 y 1840 pero no hay documento que lo certifique y da la sensación que parece más antiguo; cierto es, que en el arranque de sus pretiles tienen en unas formas circulares de mampostería, eso hace pensar que ya existía un puente anterior, pues no tiene sentido aparente esas formas, en las fotos podéis ver aunque no muy bien por la maleza esas formas circulares perfectas, a ambos lados del puente, es una hipótesis corroborada por un plano donde se puede ver ese puente sin esos círculos de mampostería, mi amigo José Miguel Morcillo Gómez y yo  hemos comentado esto, y no nos cuadra en casi nada estos círculos tan anómalos.


Es un puente de mampostería y ladrillo, alomado, con tres arcos el del centro escarzano con tajamares en un lado y sin contratajamares en el otro. Este puente hoy en día está en uso, y pasan por el, maquinaria agrícola pesada, está en estado de olvidó y abandono.


Es muy escasa la documentación al respecto, Luis Alfonso Limpo Píriz dice en una publicación: "Al regresar la soberanía española a la margen izquierda, tras la firma de los Tratados de Badajoz del seis de junio de 1801 Olivenza dejó de estar inscrita en el eje horizontal Este-Oeste para recuperar el eje vertical Norte-Sur que estuvo en el origen mismo de su historia. Este cambio se tradujo en la revitalización de la antigua calzada mercatera medieval Badajoz-Alconchel, en el cual el gobierno de Godoy proyecto dos puentes". El del arroyo de Hinojales y el de la Rivera de Olivenza, este si se sabe la fecha de construcción, hablaré de él en otra publicación.


Limpo también nos dice relacionado con el plano de la Cartoteca Histórica del Servicio Geográfico del Ejército, que aquí os pongo, y sobre todo fijaros en el cuadro de abajo a la izquierda justo abajo del todo, un plano de este puente muy parecido al actual, pero diferente y sin los nombrados círculos. " El esfuerzo español para integrar Extremadura a la recién conquistada plaza de Olivenza, se refleja en este doble proyecto de puentes del año 1806, con Godoy todavía en el poder"."Plano topográfico de la faja de terreno entre la Rivera de Olivenza  y el Arroyo Hinojales, que comprende el camino del medio, que desde la plaza de Badajoz, pasando por Casa Alta en cuya dirección se han proyectado dos puentes para la mejor comunicación del vecindario y tropa de estas plazas. Con un presupuesto calculado de las obras a realizar y dos perfiles. Sin indicación de autor ni fecha".


Y Lozano Bartolozzi nos dice en otra publicación lo siguiente: "En el año 1805 se insta por Real Orden a construir dos puentes, visto por el acuerdo de la Junta Principal de Fortificación de esta misma Provincia según el cual se manda: que los arrendadores de los baldíos concedidos para el pago del subsidio estimativo de los trescientos millones mandados exigir en todo el Reino, con toda la idea de sacar los fondos suficientes para la construcción de dos Puentes, uno en la Rivera de Olivenza y otro en el Arroyo de Hinojales visto el proyecto por el Ingeniero Comandante  José de Gabriel aprobado por el Generalísimo con los demás que comprende y conformándose en todas sus partes...". 


Agradecimientos a Luis Alfonso Limpo Pirís.


José Antonio Hinchado Alba.

XI.10 Puente sobre la Rivera de Olivenza.

Este puente lo tenemos a unos 15 kms de la ciudad de Badajoz, sobre la Rivera de Olivenza, está rivera hace de frontera de los términos municipales de ambos sitios, se llegaba a él através del camino viejo a Olivenza, fue construido en 1840, donde en una lápida de mármol conservada en el Museo Etnográfico de Olivenza, y cuya foto podéis ver más abajo, fue proyectado junto con el del Arroyo Hinojales en 1805.


Este curioso puente es de lomo de asno, con siete arcos de medio punto, sobre pilas reforzadas con tajamanes, los de aguas arriba son de sección ojival y están realizados en ladrillo, así como los arcos, los contratajamares son verdaderos contrafuertes de mampostería, paramentos y pretil están realizados con la misma técnica.


Como dato curioso, destacar dos cosas significativas, por el lado de Badajoz este puente en su caída tiende a ensancharse, está curiosidad se observa en otros puentes, pero lo realmente curioso y mucho más raro, es en la caída de lado de Olivenza, que acaba en una auténtica curva semi cerrada, y cuyas explicaciones pueden ser varias.


Es muy escasa la documentación al respecto, Luis Alfonso Limpo Píriz dice en una publicación: "Al regresar la soberanía española a la margen izquierda, tras la firma de los Tratados de Badajoz del seis de junio de 1801 Olivenza dejó de estar inscrita en el eje horizontal Este-Oeste para recuperar el eje vertical Norte-Sur que estuvo en el origen mismo de su historia. Este cambio se tradujo en la revitalización de la antigua calzada mercatera medieval Badajoz-Alconchel, en el cual el gobierno de Godoy proyecto dos puentes". El del arroyo de Hinojales y el de la Rivera de Olivenza.


Limpo también nos dice relacionado con el plano de la Cartoteca Histórica del Servicio Geográfico del Ejército, que aquí os pongo, y sobre todo fijaros en el cuadro de abajo a la izquierda justo abajo del todo, un plano de este puente muy parecido al actual, pero diferente y sin los nombrados círculos. " El esfuerzo español para integrar Extremadura a la recién conquistada plaza de Olivenza, se refleja en este doble proyecto de puentes del año 1806, con Godoy todavía en el poder"."Plano topográfico de la faja de terreno entre la Rivera de Olivenza  y el Arroyo Hinojales, que comprende el camino del medio, que desde la plaza de Badajoz, pasando por Casa Alta en cuya dirección se han proyectado dos puentes para la mejor comunicación del vecindario y tropa de estas plazas. Con un presupuesto calculado de las obras a realizar y dos perfiles. Sin indicación de autor ni fecha".


Y Lozano Bartolozzi nos dice en otra publicación lo siguiente: "En el año 1805 se insta por Real Orden a construir dos puentes, visto por el acuerdo de la Junta Principal de Fortificación de esta misma Provincia según el cual se manda: que los arrendadores de los baldíos concedidos para el pago del subsidio estimativo de los trescientos millones mandados exigir en todo el Reino, con toda la idea de sacar los fondos suficientes para la construcción de dos Puentes, uno en la Rivera de Olivenza y otro en el Arroyo de Hinojales visto el proyecto por el Ingeniero Comandante  José de Gabriel aprobado por el Generalísimo con los demás que comprende y conformándose en todas sus partes...". 


Victoriano Parra en 1909 nos dice lo siguiente: "La guerra de la independencia primero, y la primera guerra carlista después frustraron la construcción del puente sobre la rivera, antigua frontera oriental del enclave. Hasta 1841 Olivenza y Badajoz capital no estuvieron comunicadas por un puente de fábrica-ladrillo y mampostería ordinaria de 30 varas de longitud y 6 1/3 de latitud con siete arcos". (Se equivoca  en la fecha,pues es de 1840)


En su centro y sobre su guardalado derecho se puso una lápida con la siguiente inscripción en letras romanas: " Concluida la guerra civil que afligió a España por espacio de siete años la Excelentísima Diputación Provincial de Badajoz, siendo su presidente el Sr. D. Cayetano Cordero, mando construirse este puente a expensas de los fondos provinciales. Se dio principio a la obra el 9 de junio de 1840, y se concluyó el 30 de octubre del mismo año".


Miguel Ángel Naranjo Sanguino, nos dice: "Esta lápida después de haber estado en el patio de una casa particular, es exhibe a la entrada del Museo Etnográfico de Olivenza. Los planos y la supervisión de las obras del puente de la rivera, correspondieron a Don Valentín Falcato, vecino de Badajoz, arquitecto del Ayuntamiento, maestro mayor de la fortificación de la plaza y director de la Comisión Provincial de Puentes y Alcantarillas. El contratista de la obra fue también vecino de Badajoz, D. Benito Lagarza. Su importe total ascendió a 84.220 reales".

 

Con mis amigos José Miguel Morcillo Gómez y Paco Bellino.

Agradecimientos a Luis Alfonso Limpo Píris.


José Antonio Hinchado Alba.

XI.11 Casas Nuevas. (Casas Novas).

Este pequeño muro de mampostería y algo de ladrillo es lo único que nos queda de lo que fue Casas Nuevas, que estaban situadas en el término municipal de Badajoz a unos 14 kms de la ciudad, a unos cuatrocientos metros, de la Rivera de Olivenza y de su puente; Casas Nuevas estaba situado junto al camino viejo de Badajoz-Olivenza, y en el mapa que adjunto, de la Cartoteca del Ejército en Madrid, del cual se desconoce época y autor, pero si sé que es anterior a 1840, posiblemente de  finales del  siglo XVIII o principios del siglo XIX, se puede ver situado encima del punto rojo, en otros mapas, viene como Casas Novas, en portugués y más modernos que este, cosa rara pero cierta, y es debido a que los lugareños así la llaman hoy día, entre estas ruinas y el puente han aparecido restos de materiales de época romana y posteriores; alrededor de este muro se observan restos de ladrillos  y cerámicas antiguas, pero no hemos visto ninguna distintiva para poder datarla en antigüedad, realmente no hemos  podido saber la antigüedad de este muro y sin descartar tampoco que sea alguna construcción  religiosa o militar, ya que está en lo alto de una loma, y se divisa una amplia zona de terreno. Posiblemente fuera lo que se le llamó los Paredones por parte de Matias Ramón Martínez Martínez.


http://ciudaddebadajoz.blogspot.com.es/2017/04/pequenas-historias-hallazgos-y.html?m=1